A nivel global, nos estamos encontrando con tiempos de gran apertura y cambios bastante positivos en el mundo digital. Esto debido a la diversificación de productos y servicios que ahora buscan ofrecer un valor agregado basado en la experiencia del usuario o cliente.

Para ello, las empresas digitales no solo se ocupan de ofrecer algo que cumpla estrictamente las necesidades del cliente, sino que genere satisfactores adicionales para éste último, como lo pueden ser el sentimiento de identidad o la responsabilidad social.

Y en el campo del entretenimiento online es posible ver una evolución similar, principalmente si observamos sus estrategias de marketing.

El escenario global

Los operadores de juego que lideran el circuito internacional han tenido un crecimiento bastante importante en los últimos años. No sólo debido a la expansión que permite el mundo digital, sino gracias a las diferentes legislaciones que de país a país le han ido abriendo camino al entretenimiento online.

Casas de apuestas físicas o digitales, casinos online, eSports… simplemente las necesidades del mercado han requerido de una mayor adaptabilidad de parte de los gobiernos hacia este tipo de empresas. Y con ello, han buscado lograr regulaciones que beneficien a ambas partes.

Países como España, Malta, Curazao, Reino Unido o Brasil han logrado dar primeros pasos para establecer un marco fiscal o publicitario a los servicios de bookies y casinos online desde hace varios años.

Y nuestro país no es la excepción. No es ningún secreto que hoy en día los casinos en línea en México tienen una importante presencia en los medios tradicionales y digitales gracias a sus grandes inversiones en publicidad. Basta encender el televisor un domingo cualquiera para darnos cuenta que en cada encuentro deportivo los comentaristas aprovechan siempre la oportunidad de recomendar sitios de operadores de juego cada par de minutos.

Competencia y autorregulación

Ahora, se entiende que atestiguamos un mercado altamente competitivo que según analistas se espera que llegue a los 87 mil millones de dólares para 2024, tan sólo en nuestro país. Es por ello que las casas de apuestas y casinos online han desarrollado estrategias cada vez más interesantes para estar presentes con aún mayor fuerza, y así lograr el tan anhelado Top of Mind.

Bonos de bienvenida, descuentos, promociones, patrocinios. Toda la carne al asador con tal de llegar al apostador mexicano.

Sin embargo, en aras de mejorar aún más la buena relación con los gobiernos de varios países, los operadores de entretenimiento online han buscado este 2020 el autorregularse y establecer reglas en sus estrategias de promoción. Algunas de estas nuevas normativas publicitarias incluyen:

  • Utilizar solo personas mayores de edad en los promocionales
  • Emitir publicidad en medios masivos después de las 10pm
  • Una cantidad máxima en los bonos de bienvenida anunciados

La idea es mantener un ambiente lo más saludable posible a nivel marketing, además de adelantarse a normativas locales para así poder seguir operando de la mejor manera en cada país.

En búsqueda de hacer sentir seguro al usuario

Aunque claro, a los usuarios también dirigen otros aspectos adicionales bastante importantes.

Uno de ellos es que los operadores de juego ahora buscan hacer sentir al usuario mucho más informado acerca de sus servicios, esto a través de términos y condiciones mucho mejor sintetizados en sus spots televisivos y banners online: vigencia, montos, requisitos de cobro, etc.

Su publicidad se ha vuelto, como los operadores de juego afirman “aún más responsable”.

Al mismo tiempo, los casas de apuestas y casinos online han intensificado la protección de los datos de los usuarios dentro de sus plataformas, con el fin de atraer a sus prospectos mediante tecnologías que les permitan hacer sentir seguros a sus usuarios respecto a los datos que manejan dentro de sus plataformas sin perder funcionalidad o comodidad.

En fin, será cuestión de ver cómo avanzan estas mejoras en sus estrategias publicitarias y la manera en que empiezan a ajustarse a las condiciones de cada país donde operan.

Además. considerando que sus canales de promoción son extremadamente diversos, no sería de extrañar que los veamos incursionar con estrategias distintas dirigidas a nichos más jóvenes y con intereses digamos, un poco más virtuales.