Las diez indispensables del lenguaje corporal a la hora de entrevistarse o presentar

Alguien alguna vez dijo… “Sí le vas a mentir a una mujer, jamás lo hagas de frente pues, seguramente te va a descubrir”. Es de todos (los expertos) sabido que el género femenino se encuentra mucho más capacitado en la lectura del lenguaje del cuerpo que su contraparte. La crianza y el posterior cuidado de la estirpe, le habilita en esta lectura cotidiana y su destreza se extiende a toda la familia, incluida la pareja. ¡Yo no quiero que le mientas a nadie y menos a tu pareja!, sin embargo, tampoco quiero que tu lenguaje corporal emita la equivocada impresión de que mientes (cuando no) y/o, luzcas [email protected] de lo que tu lenguaje verbal emite (cuando no lo estás).

He aquí DIEZ imprescindibles técnicas para causar la mejor posible impresión frente a alguien. Sobre todo cuando tu deseo sea convencer.

1. Al saludar, jamás retires la mirada de los ojos de tu interlocutor, ni por un segundo. Una vez terminado este proceso puedes posarla en donde gustes. Muchas personas “disparan” la mirada al saludar y esto no ayuda a generar la confianza que requieres del interlocutor.

2. El saludo de mano para hombres y mujeres debe de ser de igual manera (sin florituras) e igual intensidad. Aprieta lo suficiente la mano de la otra persona mientras le miras a los ojos. Se el primero en iniciar el saludo pues denota intención y resolución.

3. No cruces las piernas (ni los pies por abajo de la silla) cuando te encuentres [email protected] frente a alguien. Al límite: un pie delante del otro. Mantén tu espalda erguida en la silla con una inclinación ligera hacia la persona a la cual te diriges a fin de dar la impresión de atención. El arquear la espalda da la impresión de derrota y, el cruzar las piernas de sobrada familiaridad.

4. Al igual que lo anterior, no cruces tus brazos al frente sobre tu pecho ni abraces con una mano el puño de la otra descansando la barbilla. Esto es percibido como una actitud de “cerrazón” a las ideas que emite tu contraparte. Lo contrario emite “la impresión” de apertura y disponibilidad.

5. Las manos SIEMPRE deben de estar visibles a tu interlocutor. No las ocultes ni en bolsas o bolsos, o por debajo de mesas, mostradores, escritorios o en la espalda. Las manos ocultas son percibidas como desafiantes.

6. Cuando estés de pie y conversando, colócate completamente de frente al interlocutor, sobre todo cuando fuiste detenido caminando. Si mantenemos el cuerpo tangencial a una persona que nos habla, damos la impresión de que estamos esperando que termine y así huir y lo que dice importa poco.

7. En una entrevista de “primera vez”, intenta usar sólo aquel vestuario que te es confortable y conocido (en contraposición a estrenar) a fin de no agregar distracciones (incomodidades) a tu elocución y/o evitar la sensación de “desconfort”. Esta sensación es percibida como inseguridad por la otra persona y/o sobre el tema cuando, en realidad, es por tu ropa.

8. Baja la intensidad del decorado de tu persona en cuanto a accesorios, colores de prendas y elementos extras. No te sobre arregles o incrementes capas de ropa a tu persona. El exceso de cobertura indica ocultamiento. Accesorios como aretes y anillos sumamente grandes o maquillaje extremo no ayudan pues distraen al interlocutor de las ideas que emites. Igual pasa con perfumes y fragancias de fuerte presencia.

9. Asiente ligeramente con la cabeza al escuchar las ideas de tu entrevistado o entrevistador a fin de denotar recibimiento del mensaje. Esto no indica necesariamente aprobación sin embargo, es un mensaje de cortesía hacia las palabras de la otra persona.

10. Sonríe sin reír.

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