Las 4 A’s de Tiago

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Por Daniel Granatta
Twitter @danigranatta

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Llevo dos meses de trabajo que pa’ qué les cuento. Tanto tanto tanto… al punto de que últimamente las columnas que ven aquí publicadas con mi firma las escribo la noche antes a horas muy intempestivas (santa paciencia la que me tienen en esta casa, la verdad). Bueno, y entre medias me toca viajar, y la semana pasada me fui a Paraguay a dar una charla. La cosa fue un poco loca porque viajé casi 14 horas de ida y otras 14 de vuelta para apenas estar 10 en la capital paraguaya, pero el viaje mereció la pena porque coincidí con gente muy interesante, Ramiro y Martín, de Argentina, y Tiago, de Brasil.

Tiago, un extraordinario director de arte de la agencia brasileña Almap BBDO, fue quien cerró el evento, con este video para inspirarnos, un niño eufórico exhortando a otros niños a practicar y practicar y practicar para aprender a montar en bicicleta:

La charla de Tiago giraba en torno a las emociones de las personas y nos contaba, con tremendo desparpajo y en un perfecto portuñol, que cuando él veía una pieza o intentaba tener ideas para generar una siempre trataba de que la reacción que esa pieza despertara en la gente fuera una de sus 4 A’s. A saber:

– HAHAHAHA! (esto es divertido)
– AAAAAAAH! (esto es inteligente)
– AAWWWWWW! (esto es tierno)
– UAAUUUUU! (esto es impresionante)

Pero todo alrededor de las emociones, y sobre todo de las personas. Me acordé entonces de este otro video que vi hace algún tiempo, donde quizá por deformación profesional lo primero que pensé fue que si esto fuera hecho por una marca no me hubiera importado que hubiera sido hecho por una marca:

O sea, que si me hubieran cerrado con un fundido a negro y un loguito en una esquina con un pequeño texto de esos que a veces redactamos en publicidad no me hubiera importado, hubiera pensado algo así como “cute!”, en vez de “buahh!”. O sea, hubiera dicho “AAWWWWW!”, en la terminología de las A’s de Tiago.

Entonces me parecía que tenía mucho sentido (esto fue el jueves) un proyecto llamado EnChingaTown que teníamos pensado lanzar entre varios amigos al siguiente lunes (o sea, hace hoy tres días), que también tenía que ver con las personas y el cómo exorcizar esos estados de estrés que causa el trasiego de una jornada laboral. Lo bonito (por inesperado y por eso se lo cuento aquí) es descubrir cómo de repente el dedicar unas horas extra, que en teoría uno no tiene, sirve para construir algo con lo se identifiquen todas esas personas que pasan por una serie de situaciones comunes, al punto de usar la herramienta de forma desmedida desde que se lanzó (finalmente) el martes por la mañana.

Aún no sabemos qué pasará con el proyecto ni cómo o cuándo va a crecer (si es que lo hace), y supongo que el aprendizaje es algo que terminaré compartiendo por aquí, pero lo que sí sabemos es que el proyecto tiene mucho que ver con un poquito del primer vídeo de este post y otro poquito del segundo video, de modo que, en lo que lo descubrimos, espero que #enchingatown cumpla con alguna de las 4 A’s de Tiago y ojalá yo pueda dormir un poco en los próximos días, ¡hasta la semana que viene!