La dolorosa transformación de la industria automotriz

La industria automotriz está pasando por un gran proceso de transformación, quizá decir que es “ un gran proceso” es una forma que no hace justicia a lo que está aconteciendo allá afuera.

La industria automotriz es una de las más importantes del mundo y sin lugar a dudas, México tiene una posición envidiable a nivel global.  Esta industria normalmente es muy sensible a las condiciones macroeconómicas del país, no sólo del nuestro sino también de los Estados Unidos, nuestro principal cliente comercial. El sector automotriz entra en un boom, en periodos largos de bienestar y entra en crisis en periodos en los que hay dificultades económicas.  La realidad de esta industria hoy en día, es que entró en un periodo de desaceleración, esto tiene que ver más con las transiciones tecnológicas que están ya aconteciendo, hablando de la transición a automóviles eléctricos y autodirigidos.

La transición hacia automóviles eléctricos o de energías más limpias y renovables es un imperativo ecológico.  No podemos pensar en reducir sensiblemente las emisiones de gas carbono si no reducimos nuestra dependencia en combustibles fósiles.  Esta tendencia ha dado lugar al surgimiento de automóviles híbridos y totalmente eléctricos que cada día ganan más popularidad.  Aún tenemos cierta reticencia de los consumidores hacia este tipo de vehículos, pero muchas de las objeciones más importantes en contra de los automóviles eléctricos están desapareciendo, quizá la más importante sea la que tiene que ver con la autonomía de los vehículos. 

Hasta hace poco se hablabá más de una autonomía que resultabá buena para uso en la ciudad, pero no era igual para viajes largos por carretera.  Asimismo, el reabastecimiento de combustible no es tan rápido aún como lo es realizar una carga de gasolina en una estación de servicio.

Sin embargo, estamos viendo avances importantes en áreas que están permitiendo una adopción más rápida de los automóviles eléctricos.  Desde los avances en baterías automotrices hasta un mayor número de puntos de recarga, recargas rápidas y la propia educación de los usuarios están haciendo cada vez más rápida la adopción de coches eléctricos.  Según el sitio movilidadelectrica.com, las ventas de vehículos eléctricos ascendieron a 2.1 millones de unidades durante el 2018, que equivale a un crecimiento anual de 64% de total de ventas, el 69% fue de autos totalmente eléctricos (conocidos como EV) y el 31% de autos híbridos con enchufe para recarga (conocidos como PHEV).

El líder indiscutible en fabricación de vehículos eléctricos es China, seguido de los Estados Unidos. China creció de 2017 a 2018 en 500,000 unidades, llegando a 1,200,000 unidades de autos eléctricos, es decir, el 56% de los autos eléctricos del mundo fueron consumidos en China.  Estados Unidos tuvo un crecimiento importante por las ventas del Tesla Modelo 3, lo que trajo un auto eléctrico de precio moderado al mercado.  En países pequeños como los países nórdicos se están observando las tasas más altas de adopción de los vehículos eléctricos, en Noruega, el 40% de las ventas de autos nuevos las ocuparon los autos eléctricos durante 2018.  

Sin embargo, la transición hacia los autos eléctricos parece ir de la mano de los automóviles autodirigidos, aún y cuando estamos hablando de dos tecnologías muy diferentes.  

Es cierto, fabricantes como Tesla tienen ya funciones avanzadas para automóviles autodirigidos, pero aún no están hechas para hacer que los autos sean completamente autodirigidos.  También hay compañías probando con servicios de taxi en ciudades como Las Vegas con vehículos autodirigidos, sin embargo, para que veamos una adopción más amplia de estos vehículos aún falta más tiempo que el necesario para la masificación de los automóviles eléctricos.  Lo que si estamos presenciando claramente es que funciones de apoyo al conductor, sobre todo en temas de seguridad se están incorporando continuamente en los automóviles nuevos.  Por ejemplo, los sensores para evitar una colisión frontal ya son capaces de desacelerar un auto aún y cuando el piloto esté acelerando la máquina.

Pero, el mundo de los automóviles autodirigídos es mucho más complejo de lo que pensamos.  Pareciera que la procesión lógica es que nuestro siguiente carro, si tuviéramos los recursos debería de ser un auto híbrido o eléctrico y el siguiente un automóvil autodirigido, la realidad dista mucho de esto.  Los automóviles autodirigidos han progresado mucho, pero aún se encuentran en muchas situaciones difíciles de predecir y por lo tanto aún más difíciles de programar la conducta que deben de tomar.  Las carreteras pueden ser de excelente calidad en los países más avanzados, pero pueden ser de muy mala calidad en muchos países emergentes o pobres.  ¿Cómo debe de reaccionar un automóvil autónomo ante un bache gigante o ante un vendedor ambulante que en las horas de tránsito está parado entre los carriles de una avenida o de una autopista?.

En ambientes altamente controlados, como pueden ser barrios residenciales en algunos suburbios americanos, los vehículos autodirigidos han sido exitosos pero en ambientes más complejos como por ejemplo en grandes áreas metropolitanas o en autopistas de alto tráfico, no han sido probados exhaustivamente. Tesla recientemente liberó una característica en su update de software para llamar a tu automóvil Tesla a través del aplicativo para smartphone, es una característica muy útil en ambientes como estacionamientos de supermercados o centros comerciales en dónde caminar con artículos pesados puede ser difícil.  Como fue un upgrade de software, todos los dueños de ciertos vehículos de la marca lo recibieron el mismo fin de semana.  Los mismos dueños subieron muchos videos de sus automóviles yendo hacia ellos exitosamente, sin embargo también hubo algunas situaciones de peligro.  En muchos casos, las situaciones peligrosas fueron debido a hechos inesperados que se presentaron en el ambiente.

También tenemos el hecho de que tener automóviles autónomos no necesariamente va a disminuír el tránsito de las ciudades.  Si empresas como Uber colocan cientos o miles de automóviles autónomos en las calles, que en muchos momentos andarán sin pasaje, esto iría en contra de la disminución del tráfico y no a favor y a la preocupación de “una sola persona” en la mayoría de los automóviles privados se sumaría la preocupación de “ninguna persona” en los automóviles autónomos.

Es un tiempo de grandes cambios en la industria automotriz.  Sea por los automóviles eléctricos o por automóviles con diferentes grados de autonomía, la transición ya está aquí.  Puede ser que para que lleguemos a tener un parque mayoritariamente de automóviles eléctricos y autónomos tardemos aún un par de décadas, pero ya hay fabricantes de autopartes que están sufriendo con la transición.  Ellos tendrán que reconvertirse a proveedores de las nuevas tecnologías o quebrar, como muchas empresas tecnológicas lo han hecho en años recientes. 

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