La definición de diversión durante la actual pandemia es muy diferente a la que había antes. Con los centros recreativos cerrados, la gente incluso está considerando “ir de vacaciones” a islas virtuales. Sin deportes convencionales, los videojuegos competitivos están acaparando la atención de muchos televidentes. Incluso la educación, en línea, está convirtiéndose en uno de  los mayores pasatiempos de esta cuarentena. Y después, en un lugar peculiar, está el alcohol.

Y es que el consumo de estas bebidas no es del todo sorprendente. Desde hace buen tiempo que el alcohol forma parte del ritual social tanto en México como en otras partes del mundo. En este sentido, a medida que las personas mueven sus rituales comunitarios a plataformas remotas, también la ingesta de estos productos está trasladándose a los hogares. Y a eso se le debe de sumar que, con la flexibilidad del home office, hay nuevos hábitos de compra.

El consumo de alcohol en medio de la pandemia

Se trata de un fenómeno bastante bien observado. De acuerdo con El Universal, el consumo de alcohol en México, de la semana del cinco al 11 de abril pasado, se incrementó en un 63 por ciento con respecto a 2019. Esto a pesar que, como lo apunta Expansión, en algunas entidades se ha establecido “Ley Seca” para evitar la aglomeración masiva de personas. El fenómeno, según Forbes, ha hecho que esta categoría sea la segunda que más ha crecido.

No es un fenómeno que solo aplique a México. Según Alcohol Change, en Reino Unido unos 8.6 millones de adultos en el país han incrementado su consumo de alcohol desde que inició la cuarentena. Según Infobae, la demanda internacional de tequila disparó en 60 por ciento las ventas de este sector. En datos de CNN, este fenómeno responde al aislamiento, la ansiedad y el aburrimiento. En Estados Unidos (EEUU), la subida es de 55 por ciento frente al año pasado.

Por supuesto, este notable consumo de alcohol está causando algunos fenómenos negativos. En datos de Europa Press, ya hay al menos 100 fallecidos en todo México por la ingesta de bebidas adulteradas. Según The Conversation, de hecho contribuye a hacer más graves los síntomas de COVID-19. Y a eso se le debe sumar todos los efectos negativos secundarios de su consumo. ¿Quieres conocer más sobre este fenómeno? Te presentamos esta infografía:

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