Impaciencia en la industria del entretenimiento: ¿por qué los remakes tienen tanto éxito hoy?

Impaciencia en la industria del entretenimiento: ¿por qué los remakes tienen tanto éxito hoy?
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  • La nostalgia es un elemento que desencadena recuerdos al público, el cual el sector de entretenimiento busca capitalizar en diferentes formatos.

  • A nivel mundial, The Force Awakens recaudó 2,066 millones de dólares en taquilla, una proporción del 100 por ciento en ganancias, respecto a su presupuesto. 

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Primavera. Mayo del 2005. Star Wars: The Revenge of the Sith (George Lucas) llega a las salas de cine para darle punto final a una de las sagas fílmicas más importantes de la industria del entretenimiento. Guste o no, su estreno enloquece a miles de fanáticos de la franquicia en todo el mundo. Recauda más de 848 millones de dólares en taquilla, merchandising y cualquier otro tipo de productos relacionados.

¿Por qué hablamos precisamente sobre esta saga en particular? Tuvieron que pasar 10 años para que se marcará el regreso Star Wars al mundo. Como punto de partida, se debe resaltar una cuestión fundamental: el éxito de The Force Awakens (2015, J.J. Abrahams) dio el banderazo de salida a una tendencia presente, el “rebootquel” (relanzamiento, a manera de secuela). Aunque el hecho de rehacer y relanzar contenidos del pasado no es nada nuevo, hoy ha tomado un nuevo significado.

Una razón que puede explicar el triunfo en taquilla de estos contenidos, remite a lo más básico: ofrecer reaperturas de la franquicia, regresarla a sus inicios y avanzar, todo al mismo tiempo.

A partir de entonces, vimos toda clase de contenidos del pasado que intentaban resurgir para los públicos actuales, pero con diferentes elementos que les dieron renombre en su debido momento. The book of the Jungle (2016); Independence Day: Resurgence (2016); Finding Dory (2016); T2: Trainspotting (2017); Kong: Skull Island (2017), Power Rangers: The Movie (2017); Blade runner: 2049 (2017); Halloween (2018), A Star is Born (2018); The Grinch (2018) y más secuelas, remakes y reboots programados para años posteriores lo confirman.

Nostalgia, en la actualidad

Los cambios en la forma en que vemos películas han modificado a la industria de manera completa. Los espectadores tienen una selección mucho mayor de contenido para elegir, y pueden verlos como quieran, cuando quieran. Como resultado, las audiencias se han fragmentado, gravitando a nichos que satisfacen intereses específicos.

Para sobrellevar esta realidad y salvar a las audiencias, revivir algo reconocido ha sido una forma de atraer a los espectadores. Por ejemplo, Star Wars triunfa de nueva cuenta cuando muestra elementos originales, como Han Solo y Leia Amidala (Harrison Ford y Carrie Fisher, respectivamente), que fueron parte de los personajes principales al momento de su lanzamiento.

En cambio, con los contenidos de una empresa como Disney, la situación cambia. Más allá de revivir elementos del pasado, rehacen sus historias más exitosas en nuevos formatos, como el live action. Hoy, esperamos que lleguen a la pantalla grande una versión de Dumbo, El Rey León y Aladdin.

El papel de la nostalgia se explica en cómo lo clásico desencadena recuerdos al público, que pueden transportarlos a ciertos momentos importantes de su pasado. El efecto es poderoso y puede forjar instantáneamente una conexión emocional con una audiencia. Esa es la magia que explota la industria del entretenimiento.

La razón detrás de los reboots 

Sin embargo, más allá de los remakes (cuando son fieles al producto original), tenemos el caso de los reboots. Los ejemplos son claros: recientemente se ha hablado sobre el reinicio de la saga de Pirates of the Caribbean, pese a que muchos consideran al trabajo de Johnny Depp como Capitán Jack Sparrow (que por cierto, le dio una nominación al Oscar) algo irremplazable. Aunque se deben considerar ciertas circunstancias.

En este caso, lo cierto es que Disney podría estar equivocándose al lanzar otra película de Pirates of the Caribbean con Depp como protagonista, dado que su reputación ha cambiado últimamente (acusado de conducta inapropiadapor lo que, después de haber recaudado más de 4,500 millones de dólares en 5 películas, la apuesta de la empresa de Burbank es mantener activa la marca por razones de merch y engagement.

Otras películas también puede servir como ejemplo. La próxima cinta de Top Gun piensa tener un enfoque bajo la perspectiva de personajes secundarios en su éxito original, tal como lo hizo Creed, película que puso como protagonista al hijo del mejor amigo y máximo rival de Rocky Balboa. Es por eso que la próxima cinta sobre Terminator podría funcionar, ya que tiene planes de recuperar a la Sarah Connor (Linda Hamilton) original.

Finalmente, en este sector, muchos entienden que, cuando la nostalgia se trabaja de manera adecuada, se puede obtener una gran y redituable recompensa.

¿Por qué Hollywood sigue pensando en los remakes y reboots, entonces?

Con lo que hace Hollywood, no hay una “fórmula mágica” para tener éxito. Cuando se crea un remake o se hace un reboot, debe existir la combinación correcta de demanda y valor, así como una combinación ideal entre el contenido original y la nueva propuesta que se ofrece al público.

Cuando se habla de reboots también podemos mencionar el auge de las secuelas tardías. Blade Runner: 2049 es una película que da continuación a una historia realizada hace 28 años, de la cual todavía se toma como referencia para la creación de contenidos de ciencia ficción. De hecho, algunos podrían considerar que todavía da pauta para hacer una tercera parte, aunque no le haya ido bien en números.

Por otro lado, como otra muestra, también se puede decir que Suspiria, de Luca Guadagnino, solo puede ser popular entre la crítica especializada para una audiencia de culto, que es afín a ese tipo de contenido (la original es una película italiana de terror sobrenatural, hecha en 1977).

Sin embargo, cuando se confirme todo lo que ha ganado Mary Poppins Returns, entonces Hollywood definitivamente buscará reavivar otro clásico de hace 40 o 50 años de edad, ahora en formato de secuela en lugar de remake. Y las nuevas generaciones (incluidos los críticos) son consciente de lo que viene.

La palabra clave es “calidad”

¿Qué pasaría si algún gigante de la industria decidiera lanzar su propia versión de 2001: A Space Odyssey (Stanley Kubrick, 1968) o de algún clásico más contemporáneo, como Back to the Future (Robert Zemeckis, 1985)? Si algo puede aprender Hollywood sobre el éxito de los contenidos del pasado, es que la mayor parte del fracaso de algunos reinicios se debe a la falta de calidad.

Y la prueba está en que realmente ha habido reinicios que han funcionado. Las versiones de Batman realizadas por Christopher Nolan, la nueva saga de The Planet of Apes o Godzilla y Star Trek, por nombrar algunas, son las pruebas perfectas.

Sin duda, Hollywood y, de manera general, la industria del entretenimiento necesita ser paciente. Aunque la tendencia ha sido exitosa en ciertos segmentos, particularmente el del público establecido desde hace décadas, en realidad, se necesita darle espacio para no terminar haciendo contenido de menor calidad.

Así, los expertos dicen que Independence Day: Resurgence no fue bien hecha. En cambio, la nueva versión de Halloween, de acuerdo con su puntaje de Rotten Tomatoes, está bien escrita y ejecutada en pantalla.

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