Con un impuesto a productos mexicanos, Estados Unidos se dispara en el pie y pagará por el muro

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El gobierno de Estados Unidos señaló hoy que podría establecer un impuesto para todos los productos mexicanos y con eso pagar el muro. La realidad es que de esa forma serían los estadounidenses quienes paguen.

Desde hace meses y ahora con más fuerza, Donald Trump ha insistido que México pagará la construcción y extensión del muro fronterizo en los 3 mil 140 kilómetros que separan a los países. Pero es hasta hoy que se han presentado ideas sobre cómo cobrarle a los mexicanos.

Este jueves, el secretario de Prensa, Sean Spicer, dijo a los medios presentes en el Air Force One que el gobierno de Trump está pensando poner un impuesto del 20 por ciento a los productos mexicanos. Más tarde se deslindó y dijo que es una idea que muestra las opciones que tiene EUA.

Spicer se retractó porque un impuesto a los productos de origen Mexicano haría que los precios se encarezcan para los estadounidenses y, además, que estos paguen el muro fronterizo. La construcción se estima en un costo de entre 10 mil y 15 mil millones.

El valor de las exportaciones de Estados Unidos a México en 2016 fue de 211 mil millones de dólares. De México a Estados Unidos de 270 mil millones. La diferencia es el déficit de 58 mil millones al que hacen alusión Trump y Spicer y por el que sienten que “México está estafando a Estados Unidos” y es el pretexto para un impuesto.

De hecho, México no es el principal exportador de productos a Estados Unidos. El primer lugar lo ocupa China, con 481 mil millones de dólares y el segundo Canadá con 295 mil millones.

Suponiendo que el impuesto del 20 por ciento entrara en vigor, los consumidores estadounidenses tendrían que pagar más por productos como los aguacates. Por cierto, los vegetales mexicanos que se venden en EUA representan un mercado de 5 mil 600 millones de dólares. Habría que sumarles el 20 por ciento.

También subirían los precios del tequila, el mezcal y la cerveza hecha en México que se venden en Estados Unidos. 

Se aplique el impuesto o no, es una llamada de atención a los productores mexicanos para que estén preparados para un posible descenso en el consumo de productos de exportación en Estados Unidos y es la oportunidad para buscar nuevos socios comerciales en los mercados latinoamericanos, asiáticos y europeos.