Homofobia: una minoría convertida en mayoría



Por Paco Santamaría y Anaí Aguilar
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Anaí Y. Ya se celebra el día internacional de la lucha contra la homofobia; y me impresiona que a pesar de que las generaciones cada vez estamos más abiertas en cuanto a aceptación de nuevas modas, tendencias, usos y costumbres, hoy por hoy, siglo XXI el tema de la homofobia se sigue dando muy fuerte. Sólo con decirte que México es el 2do país en AL con más muertes por la homofobia. ¿Impresionante no?

Paco X. A mí me parece que celebrar el día internacional de la homofobia es un gran signo de retraso y un acto de discriminación. ¿Qué pasa, que tenemos que celebrar el que sigamos luchando en contra de la discriminación de los homosexuales? Uf! ¿Qué pasa con este mundo que nos tienen que recordar que hay gente que es igual a nosotros y que por diversidad tiene otras preferencias?

Anaí Y. Exacto. Y se llama discriminación inversa. Es como lo menos racional que hoy existe. Pero bueno, dejando la celebración a un lado ¿Qué piensas de este movimiento de diversidad y liberación que empieza en EU por ahí del 68, y acaba por contagiar a todo el mundo?

Paco X. Que,  independientemente de que nos gusten los hombres, las mujeres o los dos. De que seamos homofóbicos, lesbianofóbicos, de closet o declarados, es un negocio de más de 562 mil millones de dólares anuales en el mundo. Eso es mucho dinero, y a este dinero no se le puede hacer el feo, ¿no crees?

Anaí Y. Jaja.. No lo puedo creer. En los negocios no hay discriminación, eso es definitivo. ¿A qué mercado se están dirigiendo más? ¿Mucha moda quizás?

Paco X. Moda sí, pero no te creas, esto también es etiquetar a la comunidad gay. Les interesan mucho a los restaurantes, antros, sector inmobiliario –porque buscan comprar y consolidar sus propios espacios–, grupos financieros –al no tener familias grandes, y muchas veces ser dos los ingresos en el hogar, tienen dinero para ahorrar o invertir–, turismo y hostelería, cuidado personal entre otros muchos sectores, ¿cómo ves?

Anaí Y. Súper diverso. Dime, ¿tu generación los acepta sin problemas?

Paco X. No para nada, somos una generación de closeteros y reprimidos sexuales. Ser gay era sinónimo de algo malo, raro o algo que esconder. Muchos de mis colegas no podían ser abiertamente homosexuales, lo escondían o invitaban a la fiel amiga a las bodas como pareja, porque ni pensar que sus padres supieran que eran gay, y así todo se convertía en una función teatral de apariencias. Todo mundo se hacia wey pero nadie enfrentaba las cosas como son y pensaban que se iban a solucionar solas.

Triste pero cierto, y es quizá por esta falta de identidad que nuestra generacion ha sido derrotada ya varias veces. No defendemos lo que somos y lo que creemos. ¿Fuerte no?

Anaí Y. O sea, en realidad la homofobia viene de tu generación y de generaciones más altas. Por tema de educación, moralidad, o miedo a decir y a expresarse, da igual, se han convertido en parte de un movimiento de negación… Que hoy cruza fronteras y límites, incluso rebasando la vida. ¿Cuántos hombres de tu generación aceptan su homosexualidad abiertamente? ¿Y cuántos no lo hacen todavía?

Paco X. No, tampoco. Sí somos culpables de muchas cosas, pero no de esto, somos culpables de callar y de omisión, pero la homofobia no la inventamos nosotros. Quizá la ejercimos, pero no la inventamos. Pues de cinco hombres que son gays, uno lo acepta abiertamente, dos lo dejan a la interpretación de los demás y tres viven en el closet, ¿cómo ves?

Anaí Y. Pues sí hay un poco de todo en cada generación. Lo importante es entender como atacar a cada una. Si ustedes son mas cerrados, una campaña como la de Levi’s Go Stupid, no funcionaría igual que con mi generación. ¿Estás de acuerdo? Por lo mismo a ustedes, quizás, ya ni les vendan jeans ajustados. ¿Cierto o me equivoco?

Paco X. Déjame ver si entendí bien con lo disperso que soy. Nos sigue gustando la moda, pero ya no es tan importante. Pasa a otra prioridad, tenemos otro tipo de necesidades, somos reprimidos y lo que ya no pudimos sacar ni aceptar ya es complicado hacerlo a mi edad. Ya estás más formado, más consolidado y más amargado. Triste, pero ¿tarde?

Anaí Y. Mi pregunta va mas dirigida, a que con esas variables, la publicidad no funciona de igual forma. ¿Te gusta que te vendan seguridad, comfort y probablemente algo mas clásico que innovador?

Paco X. Más que me vendan , tengo necesidades de seguridad, patrimonio, mujeres,sexo y evasión de mis problemas, responsabilidades y deudas, ¿ te hace sentido?

Anaí Y. Jaja eres todo un don… Bueno regresando a la homofobia, que por supuesto ya nos desviamos, ¿qué podemos concluir? Para mí, es parte de una evolución y un proceso del mundo y su adopción de nuevas formas y nuevos caminos en su cultura… No puede ser todo tan fácil, sin que alguien se oponga.

Lo interesante sería ver si va creciendo la homofobia, mientras crece la aceptación, o en realidad la homofobia está reduciendo el número de homosexuales por miedo. ¿Crees que muchas personas lo sean, sin saberlo? ¿Por qué no están dispuestas a explorarlo?

Paco X. La homosexualidad es parte de la naturaleza del ser humano, nunca va a acabar o disminuir. Mientras existan humanos, habrá sexo, odio, pasión y preferencias sexuales. Y claro, marcas y servicios que quieran llegarles. La homofobia es un gran mal y es un sentimiento incongruente porque detrás de un homofóbico hay un homosexual reprimido.

Anaí Y. Será un mal, y quizás para unos la homosexualidad también. Pero es negocio, y es parte del flujo de la economía. No hay más. Todo en esta vida tiene su parte positiva y negativa. Mientras más diversidad, más rica es la vida.

Paco X. El amor no tiene sexo. Ni se controla.

Anaí Y. Y el dinero tampoco…. Such as marketing.

 

 

 

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