Desde principios del mes de abril, las autoridades de gobierno y sanitarias decretaron que todas las actividades consideradas como no esenciales deberían de frenar sus operaciones con el fin de evitar contagios. Dentro de las empresas afectadas se encontró Grupo Modelo que tuvo que parar su cadena de producción y distribución cuando menos, de sus productos más emblemáticos.

Esta prohibición llegó en un momento en el que la demanda de cerveza ya era alta, fenómeno que tras el paro de los principales grupos cerveceros se incrementó de manera importante.

Demanda de cerveza a la alza

Ante la paralización de la cadena de producción y distribución de la cerveza en el país la demanda de este producto registró una importante alza.

Según estimaciones entregadas por Nielsen, la categoría de cerveza se convirtió en la segunda de mayor aportación al crecimiento en supermercados, sumando 83 por ciento en valor, tan sólo detrás de leche blanca.

Esto provocó una tendencia de especulación en los precios del producto, que llevó a la bebida a registrar su precio más alto en la última década dentro del mercado mexicano.

De acuerdo con datos entregados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el precio de la bebida reportó el pasado mes de abril, la mayor alza de precio en la última década

Según las estimaciones del instituto, el precio promedio de la cerveza se elevó 2.7 por ciento el mes pasado en comparación con lo registrado en marzo, incremento que se ubica como el más pronunciado en un mes desde enero de 2010, cuando entonces se elevó 3.6 por ciento.

Una nueva propuesta

El medio de este contexto, Grupo Modelo encontró una manera de lanzar un nuevo producto que consiguió librar las restricciones federales.

Se trata de una variación de Cerveza Victoria, misma que además de destacar por su empaque totalmente negro y distinto a la imagen convencional de la reconocida cerveza, se caracteriza por tener apenas 1.8 grados de alcohol.

Sin mucho ruido alrededor de este peculiar producto, la “nueva cerveza” Victoria ha comenzado a comercializarse en diferentes puntos de venta en todo el país, situación que podría ser considerado como una violación a lo decretado por el gobierno en semanas pasadas.

No obstante, la realidad es que el lanzamiento o comercialización de este producto está dentro de los productos que se pueden producir y comercializar en el país en medio de la crisis sanitaria, toda vez que, considerado su graduación de alcohol, no puede ser considerada como una bebida alcohólica.

Un vacío legal

Esto encuentra sustento en la Ley General de Salud (LGS), específicamente en lo dicho dentro del capítulo 3, artículo 217, el cual define a las bebidas alcohólicas como “aquellas que contengan alcohol etílico en una proporción de 2 por ciento y hasta 55 por ciento en volumen”.

Por tanto, la nueva bebida de Grupo Modelo no está considerada dentro de la categoría que ahora padece las restricciones derivadas de la epidemia.

Con esto en mente, el lanzamiento se podría leer como una estrategia de Grupo Modelo y Victoria para seguir comercializando algún producto sin enfrentar consecuencias legales ante el gobierno.

Cabe mencionar que en el propio envase del producto se especifica que parte de las ganancias derivadas de las ventas de la nueva propuesta se destinarán a generar apoyos para los más afectados por la emergencia de salud, lo que deja en claro que el movimiento es sin duda una estrategia para lograr capitalizar la alta demanda de cerveza, entregar apoyo y, por su puesto, aportar cuando menos en parte, a los ingresos de la firma en el país.

La reacción en redes

Algunos consumidores ya han accedido a este producto y las relaciones son encontradas ante la propuesta de una “cerveza” que cuando menos ante la ley no puede considerarse como una bebida alcohólica.

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