F1: Drive To Survive, el documental de Netflix enfocado a nuevos seguidores pero que olvidó a los ya existentes

La F1 busca llevar su deporte a la mayor cantidad de consumidores posibles y para ello apuesta por diversificar su mensaje al generar múltiples contenidos

Este fin de semana arrancó el campeonato 2019 de la Fórmula 1 con el Gran Premio de Australia, el cual fue dominado por el piloto de Mercedes, Valteri Bottas, y que marca una nueva pelea entre Ferrari y la propia Mercedes, los claros favoritos para ganar la temporada.

Con múltiples cambios en las escuderías, desde pilotos, patrocinadores e incluso el nombre de las mismas, las expectativas sobre la máxima categoría del automovilismo siguen siendo las mismas, llevar este espectáculo a la mayor parte de espacios y acumular los más seguidores posibles.

Esto se ha visto reflejado con la inclusión de Vietnam para la temporada 2020, así como los esfuerzos en eSports e incluso hacer todo lo posible para continuar con el Gran Premio de México.

Alrededor de todo ello, Netflix presentó desde hace unos días su documental llamado ‘When Drive to Sourvive’ el cual aborda desde el interior la temporada 2018 en la que se vivieron una elevada diversidad cantidad de historias, las cuales se intentaron mostrar en el contenido a lo largo de 12 capítulos.

Para desglosar este producto lo dividiremos en lo positivo así como en lo negativo.

Positivo.

Uno de los puntos que más se han aplaudido por periodistas especializados así como por expertos fue el hecho de que se le diera voz a los equipos medios y bajos, si bien esto dio ante un aparente falta de interés de Mercedes o en Ferrari de contar sus historias, sin embargo, en tiempos de transmisión de carrera casi siempre se llevan todo el protagonismo.

De tal forma que se puede apreciar lo que pasa alrededor de equipos como HAAS, Renault, Force India o Williams.

Otro de los aspectos positivos fue que logró captar el momento en el que se registraron cambios en extremo importantes como el cese de la relación Red Bull-Renault en cuanto a los motores; la mudanza de Ricciardo de Red Bull a Renault o el cambio de dueño en Force India.

Negativo.

La exageración de las historias e incluso la ausencia de ellas en ocasiones; para los seguidores habituales de la F1, el cómo se contó el contenido carece de veracidad puesto que hubo momentos en los que las “persecuciones” presentadas no eran ciertas ya que una diferencia de 8 segundos en esta competencia es una eternidad.

Asimismo, la inclusión de efectos especiales como cristales rotos hacen notar que este documental se orientó en los nuevos aficionados, ya que también se explicaba en todo momento la mecánica de la competencia en la que los viernes son las prácticas libres, los sábados las clasificaciones y los domingos las carreras.

De igual forma, la crítica de los conocedores se orientó a los brincos en las carreras así como en la relevancia que se dio a ciertos momentos como el Gran Premio de Estados Unidos en el que según el documental se cerraron los puestos de constructores a falta de tres competencias, lo cual da tiempo suficiente para cambiar la clasificación, en especial en la zona media.

Coincidencias.

Lo único en lo que se coincide es en las declaraciones del director de Red Bull, Christian Horner, sobre la adicción a la F1 por quienes las integran y por quienes la consumen, en especial por los personajes, las competencias, el drama, el teatro, la actuación así como las máquinas, algo que ha envuelto sobretodo a las marcas.