¿Es sano un monitoreo de empleados en una empresa?

Pese a que es una práctica que se ha incrementado en el ámbito laboral internacional, el debate que surge es sobre el derecho a la privacidad.

empresas-marketing-business
Foto: Bigstock

El monitoreo a los empleados es una práctica que están adoptando las empresas para mantener segura la información con la que trabajan; sin embargo, los límites respecto al derecho de privacidad que tienen los trabajadores deben ser tomados en cuenta.

El estudio “Gestionando el riesgo informático del personal en el panorama global: Un análisis legal”, llevado a cabo por Forcepoint junto con la firma legal Hogan Lovells, demostró que la complejidad legal para poder monitorear a los empleados de una compañía es mayor en Finlandia, que en Estados Unidos o Francia.

El informe compara los marcos legales con los que deben enfrentarse las empresas en 15 países cuando quieren monitorear la actividad de sus empleados en distintas áreas de acción como las redes sociales, correos electrónicos u otras interacciones, lo que reveló la complejidad legal para evitar demandas internas.

“Cuando estructuramos nuestros programas de seguridad, revisamos las Evaluaciones del Impacto a la Protección de Datos/Privacidad (DPIA/PIA) y nos dimos cuenta de que necesitábamos asesoría legal adicional”, indicó el director de Seguridad de la Información de Forcepoint, Allan Alford.

Este estudio es considerado como la primera evaluación publicada del panorama legal internacional en la materia, y para éste se consideraron tres áreas legales: el monitoreo de la fuerza laboral como leyes de privacidad y protección de datos; leyes de secretismo de comunicaciones y derecho laboral.

Sin embargo ¿qué sucede cuándo no se tiene un control de lo que pasa en una empresa?

El último Reporte Global de Fraude y Riesgo 2017-2018 de Kroll, señaló que en México, reportó que el robo de información es el número uno como una de las amenazas para las empresas, y el 49 por ciento de los perpetradores son empleados de menor rango, después se encuentran los exempleados con 37 por ciento y finalmente los proveedores con 34 por ciento.

El director asociado de Kroll en México, Arturo del Castillo, explicó que esta nueva tendencia se debe a que las empresas cuentan con sistemas y estrategias antifraude precarias, frente al avance de las nuevas amenazas tecnológicas.

Expuso que los servicios financieros fueron los más afectados con 91 por ciento de incidentes en los últimos 12 meses; en segunda posición están los servicios profesionales y proveedores con 89 por ciento; y en tercer lugar organizaciones dedicadas a la tecnología, media y telecomunicaciones con 86 por ciento.

Destacó la importancia de reforzar e implementar medidas de seguridad más estrictas y bien construidas, que garanticen la protección de datos e información confidencial de empresas, directivos, empleados, socios y hasta consumidores.