Convertirse en su “propio jefe” es quizá una de las principales metas de cualquier profesional de la nueva generación. Las libertades que ofrece este modelo de trabajo empata con los ritmos de vida agitados y abiertos que buscan tener generaciones como los millennials, con lo que cada vez es más frecuente encontrar estructuras de trabajo que favorecen a los freelancers.

De acuerdo con un informe de Gabinete de Comunicación Estratégica, México es el tercer país con más profesionistas independientes, por debajo de Brasil y Argentina, por lo que la mayoría de los encuestados cree que esta tendencia seguirá en ascenso (82.9 por ciento), contra el 8 por ciento que considera que con el tiempo este formato de trabajo irá a la baja.

En esta misma línea, se preve que en territorio nacional 5 de cada 10 empresas contratan freelancers según datos entregados por OCCMundial.

En México se calcula que este sector abarque 13 millones de trabajadores, la mayoría de ellos concentrados en brindar servicios tecnológicos

Como ya mencionamos, entre las principales ventajas de adoptar este modelo de empleo esta ser “su propio jefe” (83.7 por ciento), la flexibilidad de horario y los ritmos de trabajo (78.7 por ciento) así como la posibilidad de trabajar desde casa (77.3 por ciento).

Sin embargo, también existen muchas desventajas en donde el poco control que se pude tener sobre los ingresos es una de las principales. DE hecho la ausencia de prestaciones es considerada la principal desventaja de esta modalidad de trabajo con el 26.9 por ciento de las opiniones, el hecho de que no exista un ingreso fijo es el segundo factor en contra con un 12 por ciento, a su vez, el 8.8 por ciento de los encuestados creen que se trata de un empleo eventual o que no siempre se encuentran laborando.

Con este contexto en mente, para los profesionales que se desarrollan sobre este esquema laboral tener una buena salud financiera resulta vital para seguir manteniendo un estilo de crecimiento profesional que otorgue los suficientes ingresos para satisfacer sus necesidades así como privilegiar la exigencia de libertad que demandan.

En este sentido, desde Workana ofrecen cinco consejos para que todo freelance logre tener finanzas personales saludables:

Entradas y salidas documentadas

Sin importar la frecuencia con la que se reporten ingresos, resulta de gran ayuda tener un controlar los ingresos y los egresos para visualizar las oportunidades de ahorro, inversión y diversión.

En este sentido se recomienda llevar una hoja de calculo en la que mes con mes se registren las entradas y salidas de dinero en donde se deberán agregar gastos fijos, gastos variables, los costos así como ingresos de cada proyecto y los gastos diarios (gastos hormiga).

Presupuestos fijos

Será de gran ayuda dividir los gastos en diferentes categorías. Entre las que se recomienda agregar se pueden mencionar el negocio -como tal-, las necesidades básicas y los temas de esparcimiento o diversión.

A cada una de estas categorías se recomienda asignar un presupuesto en función de su prioridad. En esta tarea es fundamental que sea una cantidad fija  que te permita cubrir su coste sin sacrificar o “pedir prestado” capital a las demás categorías

Pagate a ti mismo

Al recibir el pago por algo proyecto es importante dividir este ingreso en dos grandes categorías: una dirigida a uso personal y otra destinada a mantener el funcionamiento del negocio. Con esto sería como recibir un “auto pago” y contar con una especie de ahorro que permita cubrir los gastos propios de la prestación de servicios. Separar las cuentas en estos dos grandes rubros deberá ser tema prioritario.

Establece una política de cobros

Trabajar de manera independiente no debe confundirse con condiciones de pago inexistentes. Los profesionales que apuestan por este modelo deben establecer un modelo o políticas de cobro flexibles que les permita adaptarse a las necesidades de cada cliente, pero también tener certeza sobre el capital e ingresos que se tendrán disponibles en el futuro. Desde solicitar anticipos hasta realizar cobros mensuales las opciones son muchas.

Ahorros y emergencia

Ante la incertidumbre de no saber cuándo llegará el siguiente proyecto, tener un fondo de ahorro y emergencia evitará caer en deudas que, a la larga, amenacen el modelo de trabajo independiente. De cada pago recibido, es recomendable destinar un porcentaje a dicha causa, que a la larga resultará en una inversión rentable.