Un empleado le escribió “vieja chota” en un ticket a una clienta y desató un escándalo

Se quiso burlar de una clienta, una mujer de 94 años, escribiendo un insulto en el comprobante de compra. Nunca hagas eso.

La vida no es todo broma. No se puede vivir haciéndose el gracioso por ahí sin esperar que alguna vez todo salga mal. O muy mal, como en este caso, que terminó con el despido de un empleado de una farmacia argentina.

La historia es así: Lola Moreno tiene 94 años y desde hace mucho tiempo es clienta de una farmacia en el macrocentro de Rosario, a 200 kilómetros de Buenos Aires. “Sin embargo, la relación comercial se quebró la semana pasada de manera insólita, cuando su hijo advirtió que un empleado le había enviado dos facturas en las que la nombró como ‘vieja chota’, una broma que le costó su puesto de trabajo”, publicó Clarín.

El significado de la palabra “chota” varía según el país. En Argentina, refiera a algo o alguien feo. También estropeado o arruinado.

Enrique Rodríguez Moreno, hijo de la mujer, reveló la situación cuando compartió a través de Facebook los comprobantes por el pago. Los tickets que había recibido la tarde anterior decían: “Lolita se llama la vieja chota”.

El comprobante de pago y el particular texto junto al teléfono.

Cuando la novedad llegó a oídos de la farmacia luego de que las imágenes se viralizaran por los medios de la ciudad, fue el propio dueño quien se presentó en la puerta de su casa para pedirle disculpas por lo ocurrido y asegurando que iba a despedir a la persona que emitió el ticket agraviante.

Más allá de la reparación que hizo el comercio, el hijo de la afectada confirmó que iba a reunirse con su abogada para evaluar si iniciaba acciones legales por lo ocurrido.

Antecedentes

No es la primera vez que pasa algo así en Rosario. En 2014, en Merca2.0, publicábamos algo parecido: una mujer presentó una demanda contra la cadena de supermercados Coto al sentirse discriminada por un empleado de la empresa. Según denuncia de la clienta (y lo demostró con la copia del comprobante de compra), alguien en el súper escribió en el ticket de envío a domicilio de su compra las palabras “glúteos grandes”.

En el ticket del controlador fiscal, en el espacio donde deberían haber puesto el nombre, escribieron la palabra “glúteos”; y donde va el apellido, “grandes”.


SUSCRÍBETE AL CONTENIDO PREMIUM POR TAN SÓLO $299