Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

El sistema de salud mexicano, “un desastre”

Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on pinterest
Buena parte de la alta prevalencia de la HTA en México es el sobrepeso y la obesidad de la población, además del sedentarismo de la vida moderna.
Jorge Arturo Castillo

El sistema de salud en México no solo está de capa caída, sino que es “un desastre”, calificativo dicho por médicos pertenecientes a hospitales y clínicas de diversas dependencias públicas. No solo es el precario presupuesto que se le destina de parte del gobierno, lo cual ya sería tema para un artículo, sino el modelo en sí, el cual se puso a prueba con la pandemia y no aprobó ni de panzazo.

Y si no, que le pregunten a los más de 325 mil mexicanos, según números oficiales, que perdieron la vida en la pandemia, tanto por la enfermedad en sí, como por las notables fallas en el sistema de salud.

De ahí mi sorpresa cuando hace poco escuché a un médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) quien habló maravillas de su institución, pero se le olvidó el “pequeño detalle” de mencionar el enorme desabasto de medicamentos que hay desde hace tres años y medio, además de la falta persistente de insumos necesarios para el cuidado de  los pacientes.

Además, el personal de salud no solo ha sufrido el síndrome de burnout después de dos años de pandemia de Covid-19, sino que ni siquiera se les dio el equipo médico necesario y apropiado para protegerse del virus SARS-CoV 2. ¿O ya se nos olvidó las batas médicas que solo por abrirlas o doblarlas se quebraban y los guantes y mascarillas de calidad ínfima que recibieron de la autoridad sanitaria?

En este espacio hemos sido muy críticos de la gestión de la pandemia en México, pues creemos que justo por el mal manejo de la misma, miles de vidas se perdieron, lo cual pudo haberse evitado tan solo con promover el uso del cubrebocas, entre otras medidas sanitarias.

También, hemos dicho que el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, perdió su carácter de especialista epidemiólogo y se convirtió en un político más al servicio de la 4T, como quedó demostrado en su reciente viaje a Suiza, donde participó en la 75 Asamblea Mundial de la Salud, cuando aprovechó para remarcar que “el neoliberalismo ha fomentado estilos de vida que dan pie a enfermedades crónicas y a riesgos ante la Covid-19”.

1 de cada 3 mexicanos padece de HTA

La hipertensión arterial (HTA), también conocido como el “asesino silencioso”, por su carácter asintomático, sigue al acecho en nuestro país, con la afección a alrededor de 43 millones de mexicanos.

En el marco del Día Mundial de la HTA, que se conmemoró el pasado 17 de mayo, el GREHTA (Grupo de Especialistas en HTA) realizó el lanzamiento de RITHA, que es el Registro de HTA, el cual permitirá conocer más a detalle tanto la prevalencia de este padecimiento en México como los tratamientos y el nivel de daño de los órganos blanco de los pacientes.

A pesar de todos los esfuerzos que se han dado tanto en las sociedades médicas como en la industria farmacéutica para concienciar acerca de la HTA, ello no ha sido suficiente. En México hay muchos pacientes hipertensos y, por tanto, no saben que el “asesino silencioso” los acecha.

RIHTA representa la imperiosa necesidad que tiene el país de generar data para evidenciar el problema y tomar medidas en las políticas pública de salud, además de actualizar todos esos factores de riesgo tradicionales para tener HTA en nuestra población, la cual se ha caracterizado fundamentalmente porque estos factores tradicionales de riesgo han ido en aumento.

En nuestro país no se ha podido controlar estos factores de riesgo de todos conocidos, como el sobrepeso, la obesidad, el síndrome metabólico, la diabetes y el tabaquismo. Todas estas situaciones en nuestro país han ido en aumento y, por lo tanto, la prevalencia de la HTA se mantiene al alza. 

A la fecha, se cuenta con una plataforma electrónica -patrocinada por Laboratorios Armstrong, Laboratorios Servier y el fabricante Omron-, que registra justamente los factores de riesgo, cómo se siente el paciente con su enfermedad, se estima el daño a órganos blancos y ayuda a saber cuáles son las acciones médicas en la consulta día a día.

RIHTA (rihta.org.mx), a su vez, tiene una página electrónica que está ligada a la de GREHTA (grehta.org), donde justamente se invita a los médicos a inscribirse en la plataforma, la cual es muy sencilla y amigable, además de que va paso por paso y puede ser usada por cualquier persona del sistema de salud que trabaje con pacientes hipertensos. El gran pero es que toma más de 15 minutos hacer el registro completo.

Este registro está dirigido al personal de salud, sobre todo médicos generales, médicos especialistas y enfermeras, además de todos los que estén interesados en este tema; pero también, en un segundo paso, a la población en general, porque hay una franja de la población que no sabe que padece de HTA.

En este sentido, es muy importante concienciar cada vez más a la población acerca de la importancia de conocer las cifras de la HTA, que cada persona tenga el conocimiento y un diagnóstico temprano de este padecimiento.

En México la prevalencia de la HTA ha ido en aumento en nuestro país, con base en los últimos reportes de 2018. Antes, “estábamos en el 20%, sin embargo, en los estudios internacionales y en un estudio propio que publicamos hace poco la prevalencia anda en 32.6%, lo que significa que uno de cada tres mexicanos padece de HTA (la escalofriante cifra de 43 millones de mexicanos). Reitero: andamos por arriba del 30%, lo que significa que, de cada 10 mexicanos, tres tienen HTA, y de esos tres, habrá dos que no lo saben, es decir, viven con la enfermedad, pero no están conscientes de ello”, detalló la doctora Silvia Palomo Piñón, nefróloga del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y presidenta de GREHTA.

Buena parte de la alta prevalencia de la HTA en México es el sobrepeso y la obesidad de la población, además del sedentarismo de la vida moderna. Estamos como país con un serio problema de salud que trae consigo bastantes complicaciones cardiovasculares, que son la principal causa de mortalidad en nuestros tiempos.

Estas dos enfermedades lideran las enfermedades cardiovasculares, las cuales han crecido de forma exponencial debido al cambio que ha habido en hábitos alimenticios en la población, además del sedentarismo cotidiano, lo cual ha favorecido mucho el sobrepeso y la obesidad, lo que ocasiona que al paciente se le suban los triglicéridos, el ácido úrico y a que aparezca el llamado síndrome metabólico, que favorece la HTA.

A poner manos a la obra para revertir esta preocupante situación.

El botiquín

  • Ahora que el presidente se atreve a mandar “al carajo” a todo aquel que lo cuestione sobre la contratación de médicos cubanos y la compra de la vacuna cubana Abdala para su aplicación en niños de entre cinco y 11 años, ¿sería bueno preguntarle cuándo cumplirá su promesa de normalizar el abasto de medicamentos en el sector salud? La mala noticia es que no será en este sexenio. 

Suscríbete al contenido premium de Merca2.0

De Madrid a la Ciudad de México, la fuente más confiable de estrategias de mercadotecnia a nivel global. Una mirada a las estrategias de las grandes marcas y las tendencias del consumidor.

Únete a la comunidad más grande marketing en español del mundo. Más de 150 mercadólogos inscritos.

Premium

Populares

Únete a Merca2.0

Únete a más de 150,000 lectores

Regístrate a nuestro newsletter en la siguiente forma y recibe a primera hora las noticias más importantes de mercadotecnia, publicidad y medios en tu correo.
Más de Merca2.0

Artículos relacionados

Alta inflación para las empresas y los consumidores

La inflación es algo que todos pagamos de alguna manera. Milton Friedman decía que es un fenómeno monetario. Se ve más como un problema macroeconómico que afecta directamente a los consumidores. Aunque la inflación de precios constantemente está presente, como fenómeno monetario se busca controlarla con la intención de generar valor futuro, o cuando menos mantener el valor.