El reconocimiento facial de Apple llevó a un inocente a la cárcel y ahora demanda a la marca

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Imagen: Shutterstock

Ousmane Bah, de 18 años de edad, estaba en su casa, en Nueva York, cuando la Policía llegó a arrestarlo por presuntos robos en Apple Store a las 4 de la mañana.

Fue en noviembre pasado cuando el estudiante fue retenido contra su voluntad con dicho cargo, luego de que acudieran a su domicilio presuntamente porque el software de reconocimiento facial de la Gigante de Cupertino lo vinculó erróneamente con el delito.

Uno de los hechos ocurrió el mismo día en que asistió a su fiesta de graduación en Manhattan, por lo que era imposible que estuviera en ambos sitios al mismo tiempo. Además, la orden de arresto integraba una foto que no se parecía a Bah.

La demanda indica que le presentaron un informe policial en el que se afirmaba que un empleado de prevención de pérdidas de Security Industry Specialists lo sorprendió robando Apple Pencils en un video de seguridad de una Store de Boston. Según la información, Apple negó tener el video de vigilancia o usar reconocimiento facial en sus puntos de venta, pero finalmente compartió las imágenes.

Estos detalles fueron presentados por el acusado, cuando demandó a Apple por 1,000 millones de dólares. Específicamente Apple y Security Industry Specialists son las firmas señaladas en la demanda.

“Tuve que responder a varias acusaciones falsas que resultaron en un estrés severo y en dificultades”, señaló el demandante en la querella.

Bah declaró que había perdido su permiso para aprender a conducir sin fotografía, que el ladrón pudo tenerlo y utilizarlo como identificación en las tiendas de Apple, pero que culpa directamente al reconocimiento facial de la empresa por su detención injustificada y las consecuencias que ha traído a sus salud física y mental.

La privacidad

Lo más grave para la marca de todo esto, además de que en Nueva Jersey el acusado se mantiene como sospechoso, es que si se comprueba que usa el software de reconocimiento facial en sus tiendas para monitorizar a sospechosos de robos, podría desatar una crisis para la firma, ya que lo hace sin el consentimiento de sus clientes.

Esto representaría que hay nuevos sistemas de seguridad que pueden interpretarse como un atentado a la privacidad, un tema delicado en estos días. Recordemos que incluso en Google se ha implementado un Consejo de Ética para tecnologías emergentes.