El precio de ser Woody Allen

Woody Allen está de regreso…
El viernes pasado se estrenó en México “Un día lluvioso en Nueva York”, filme número 48 del director neoyorkino que representa su “regreso” a las salas de cine luego de una pausa obligada de un año. Allen se vio víctima del fuego cruzado que desató el movimiento Me Too cuando se revivieron las acusaciones que en su contra hiciera Dylan Farrow, hija adoptiva de Mia Farrow, su pareja en los 80’s y 90’s, en 1992. Ello ocasionando que, a pesar de que el caso ya había sido resuelto en los tribunales (la evidencia fue insuficiente y Allen fue absuelto), “Un día lluvioso en Nueva York” viera su estreno congelado por Amazon Studios, la productora. Ahora, un año después, Allen está de nuevo en las pantallas y produciendo “Rifkin’s Festival”, su más reciente cinta. Aunque de forma silenciosa, lo anterior da cuenta de los costos y beneficios o el precio que tiene ser Woody Allen.
A sus 83 años, Woody Allen tiene una carrera de 53 años, es uno de los directores más prolíficos en la industria (desde 1982 y hasta 2017 estrenó una película por año, es decir, 35) y uno de los más reconocidos. Allen tiene cuatro premios Oscar (tres por Mejor Guion por “Annie Hall”, “Hannah y sus hermanas” y “Medianoche en París, y uno como Director por “Annie Hall”) de 24 nominaciones, siendo el guionista con más nominaciones y el que recibió su reconocimiento con más años (76 en el más reciente). Además, ha obtenido otros 131 premios de más de 200 nominaciones, incluidos el BAFTA, el Globo de Oro, el César y premios a su trayectoria (León de Oro en Venecia, Reconocimiento a la Trayectoria del Sindicato de Guionistas y la Palma de Oro Honoraria del Festival de Cannes). Irónicamente, Allen no acostumbra recoger reconocimientos pues considera que “todo el concepto detrás de los premios es absurdo. No puedes regirte bajo el juicio de otras personas, porque si lo aceptas cuando dices que mereces un reconocimiento entonces también debes hacerlo cuando dicen que no lo mereces”.
En el meta sitio Rotten Tomatoes las películas de Allen regularmente tienen un promedio superior al 60% con un par de ellas (“Broadway Danny Rose” y “Zelig”) con calificaciones perfectas, sin considera que otras tantas, forman parte de clásicos y figuran en varias listad de “Mejores Películas”. Por ejemplo, en las 100 Mejores Comedias del American Film Institute tiene en la posición cuatro, “Annie Hall”, en la 46, “Manhattan”, “Take the Mooney and Run” en la 66, “Bananas” en la 69 y “Sleeper” en la 80. Lo anterior, aunado a que Allen ha sido clave en el éxito y la consolidación de varios actores y actrices (Diane Keaton, Penélope Cruz, Mia Farrow, Scarlett Johanson), sin mencionar que sus filmes son financieramente sólidos ha hecho posible que precisamente pueda producir una película tras otra.
En la última década, las cintas de Allen han obtenido, en promedio, según indica Statista, 50 millones dólares. Es una cifra menor cuando se compara con lo que obtienen los filmes de Disney, pero es una cifra más que rentable cuando se tiene en cuenta que sus costos de producción son mucho menores. Una película de Allen no tiene un presupuesto mucho mayor a los 20 millones de dólares; regularmente oscila entre los 13, como “Un día lluvioso en Nueva York”, y los 22 como “Conocerás al hombre de tus sueños”, uno de los menos rentables (hizo poco más de 34). Sin embargo, otras tienen resultados como “Match Point”, con un presupuesto de 15, recaudaciones superiores a los 85 y varias nominaciones o como “Medianoche en París” que constó 17 e hizo más de 151, siendo su filme más exitoso en términos de taquilla. Este modelo le permite a Allen mantener el control de sus películas y lo consigue gracias a que muchos actores están dispuestos a bajar sus salarios para participar con él y a que muchas ciudades también facilitan locaciones y bajan costos puesto que es conocido que Allen es un gran promotor. En sus películas, Nueva York se ha visto retratado una y otra vez, incluso desde el título; vaya, la única ocasión en que asistió al Oscar fue en 2002 para pedir, tras los ataques a las Torres Gemelas, que no se dejara de filmar en la ciudad. Barcelona, Roma y París, son otras de las ciudades que ha inmortalizado en sus historias.
Quizás hoy en día laborar con Allen suscite ciertas suspicacias antes el regreso de las acusaciones y ocasione que actores como Timothée Chalamet, Rebecca Hall y Selena Gómez terminen donando sus salarios en “Un día lluvioso en Nueva York” para “limpiar sus consciencias” o mejor dicho para “limpiar sus imágenes” o quedar bien ante el ojo público, pero lo cierto es que más allá de rumores, Woody Allen ha sido, es y será garantía. Tiene un precio ser Woody Allen y él está dispuesto a pagarlo. El rápido reavivamiento de su carrera, el que se resolviera su demanda con Amazon Studios (con quienes tenía un acuerdo por cuatro películas), se liberaran los derechos de distribución de “Un día lluvioso en Nueva York” y rápidamente consiguiera financiamiento para “Rifkin’s Festival” da cuenta de que los beneficios son mayores y que cualquier enjuiciamiento está más allá de toda lógica. El arte y, siendo más fríos, los negocios son contundentes. Cherry Jones, quien participa en “Un día lluvioso…” declaró: “estudié e investigué toda la información que encontré sobre ese periodo (el de la demanda) … hay quienes están seguros de que lo hizo, yo no. No conozco la verdad, pero sé que, si condenamos por instinto, la democracia está en la cuerda floja”. Ha sido más de “Un día lluvioso en Nueva York” para Allen, pero ya parece que se prepara para un festival en San Sebastián.

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