• El proyecto Chromium fue lanzado al público por primera vez en 2008 de la mano de Google

  • Microsoft pretende que su versión Chromium-izada de Edge funcione en MacOS, Windows 7, 8, 8.1 y 10

  • Las versiones de prueba del nuevo navegador están pensadas para el uso de desarrolladores

Desde hace años, Microsoft abandonó su liderazgo en el mercado de los programas de navegación web. Actualmente, el líder del mercado es Chrome, con más del 63 por ciento de la población cautiva. Hasta después de Apple Safari y Mozilla Firefox se encuentran Edge e Internet Explorer, con menos del 10 por ciento de los usuarios totales. Lejos están los tiempos cuando el programa de la compañía era utilizado por el 95 por ciento de la gente.

Pero eso no ha impedido a Microsoft seguir esforzándose por recuperar el mercado perdido. De acuerdo con The Verge, la compañía lanzó oficialmente una versión de prueba de su nuevo navegador Edge. La más reciente iteración del programa está construida sobre la tecnología Chromium. Este proyecto de código abierto es la base para el líder del mercado, Google Chrome. Y ahora, la compañía fundada por Bill Gates también aprovechará su infraestructura.

A través de su página Microsoft Edge Insider Channels, la compañía dará acceso a tres kits de prueba para desarrolladores. Canary será actualizado diariamente con los avances que hayan logrado los ingenieros de la empresa. Por su parte, Dev tendrá updates semanales, con versiones ligeramente más estables que Canary. Finalmente, se espera que la beta del programa se renueve cada seis semanas y sea la más cercana a la programación final.

Trabajando por un bien común

Fue en diciembre pasado que Microsoft anunció que reemplazaría la infraestructura base de su navegador Edge con el proyecto Chromium. Por supuesto, no es el primero en beneficiarse del trabajo de Google. Opera, el quinto navegador más usado del mundo, también se cuelga de la iniciativa. Este programa combina la habilidad de sus ingenieros con los avances de Chrome. Así, se ha vuelto una alternativa popular para conexiones lentas o equipos viejos

En su momento,  la decisión de Microsoft se percibió como un movimiento para beneficiarse de los avances que el proyecto de código abierto de Google ha tenido en los últimos años. Y es que Edge no ha sido recibido por el público. Entre los problemas más comunes de la plataforma  se cuenta la falta de extensiones, la ausencia de un valor agregado interesante y la reputación que le heredó Internet Explorer. Así pues, es lógico que se hayan explorado otros caminos.

Con la infraestructura de Chromium, Microsoft podría reposicionar Edge en el mercado. Al alejarse de la programación original del sucesor de Internet Explorer, la tecnológica tiene la oportunidad de hacer un borrón y cuenta nueva. Pero más allá de esto, la mayor ventaja que sacará Microsoft del cambio será la habilidad de los ingenieros de Google. Esto es porque su rival es el agente más grande detrás de la actualización del proyecto de código abierto.

Y es lógico que así sea. A pesar que Chrome tiene características que lo separan del proyecto libre, muchas de sus funciones son heredadas de Chromium. Así pues, al colgarse de esta infraestructura, Microsoft estaría beneficiándose del trabajo de su rival. Irónicamente, este mismo principio también es válido para Google. Los especialistas de Edge ya han empezado a trabajar e invertir en el navegador de código abierto para mejorar la experiencia en Windows.