El Maratón de Boston, 122 años de marketing deportivo

Hoy lunes se corre el Maratón de Boston, el más antiguo del mundo con 122 años de historia. La primera vez que se corrió Boston fue en 1897, donde solo participaron 15 corredores y el ganador fue John McDermott de Nueva York con 2 horas y 55 minutos. Este maratón junto con muchos otros, han generado un negocio creciente en todo el mundo y ha hecho que la gente viaje a competencias en Europa, Asia y América.

Los maratones elite son una tentación para los corredores y los mexicanos no son la excepción para gastar y consumir alrededor de ellos. Existen 6 maratones más importantes del mundo y a partir de 2006 se agruparon bajo un concepto de mercadotecnia al que se les llamó Majors, con el objetivo de darle notoriedad y auge a estas competencias, buscando generar más ingresos, dar mejores premios y tener un impacto mediático. Estos son el maratón de Nueva York, Boston, Chicago, Berlín, Londres y Japón.

La demanda de este concepto de serial de maratones, ha generado un incremento de cuotas de inscripción y requisitos para participar, haciéndolos objetos del deseo. Por ejemplo, para el maratón de Tokio la lista de interesados en todo el mundo para correrlo es de 300,000 y finalmente solo pueden inscribirse y participar 35,000 personas; el de Londres tiene más de 120,000 solicitudes y únicamente aceptan a 50,000 corredores cada año.
El Maratón de Boston, como les decía se corre desde 1897 y el de Chicago desde 1905 y son de los que más mexicanos asisten. En la edición de Chicago, la mexicana es la nacionalidad que más predomina después de los estadounidenses, pues más de 2,500 nacionales son parte de esta competencia. Boston con capacidad para 30 mil corredores, es un maratón tan deseado que para participar hay que ser seleccionado por los organizadores a través de requisitos en tiempos mínimos o usando esquemas de loterías para seleccionar a quien puede pagar e inscribirse.

Como modelo de negocio, los maratones generan ingresos a base de las inscripciones de los corredores, de patrocinios   venta de souvenirs, producto oficial como playeras, sudaderas, etc. además donaciones que se utilizan para ayudar causas como el combate al cáncer. Hay que sumar la derrama económica que generan los participantes en la ciudad sede y el gasto de los espectadores.

En cuanto a la participación de corredores internacionales, por ejemplo en el maratón de Tokio, de 35,000 participantes casi 6,000 son extranjeros. En el de Chicago donde corren aproximadamente 40,000 de ellos cerca de 2,500 son mexicanos, y así pasa algo similar con todos los Majors que generan gran participación de extranjeros, calculándose una presencia de más de 100 países por evento.


Otro caso interesante es el maratón de Nueva York genera aproximadamente 340 millones de dólares en ingresos en los diferentes rubros, y se calcula que en la calle se suman hasta 2 millones de personas como espectadores que también gastan. El maratón de Londres es conocido por ser el más benéfico, en su última edición se destinó gran parte de las ganancias a la lucha contra el cáncer.

Se han ingresado más de 750 millones de dólares (500 millones de libras esterlinas), una cifra récord para una competencia atlética. La inscripción para un corredor oscila entre los 300 y 500 dólares, entonces si hablamos que en maratones como Nueva York corren 50,000 personas, los ingresos por inscripciones puede llegar a 25 millones de dólares.

Como producto comercial los Majors tienen gran éxito pues cuentan con patrocinadores en el nombre como por ejemplo: El BMW Berlin Marathon, BANK OF AMERICA Chicago Marathon, VIRGIN MONEY London Marathon, Tata Consulting Services (TCS) New York Marathon y el BBA Boston Marathon. De hecho, el serial de 6 maratones Majors vendieron su nombre a la farmacéutica Abbot, por ello son los World Abott Marathon Majors. En Tokio marcas como BMW Japón, Seiko, Mizuho Bank, Seven-Eleven, American Express y McDonald’ son constantes patrocinadores.

Corredores mexicanos estarán corriendo este día el maratón de Boston, disfrutando una gran experiencia, un gran servicio y generando una derrama económica para la ciudad, interactuando con los patrocinadores y generando ingresos para los organizadores.