El Gobierno puso un impuesto a la exportación de creatividad

Argentina. Un impuesto a las exportaciones de servicios afecta a las agencias de publicidad argentinas. La AAP advierte que “gravar industrias basadas en el conocimiento es un retroceso para el país y propicia la fuga de empleos”.

La devaluación del peso, la inflación y el alto déficit fiscal, sumado al mal manejo de la economía en Argentina, llevó al Gobierno a tener que pedir un crédito de US$ 50.000 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI).

El préstamo se iba a entregar en desembolsos entre 2018 y 2021. Sin embargo, la crisis se acentuó, el dólar siguió aumentando y ahora el ministro de Economía argentino, Nicolás Dujovne, está negociando que el FMI adelante la entrega del dinero para este año y el próximo.

En este escenario, el Gobierno que lidera Mauricio Macri decidió sumar impuestos a las exportaciones de productos y servicios: en este último caso, de 3 pesos argentinos por cada dólar exportado.

Esto golpea a las agencias de publicidad, muchas de las cuales venden sus servicios a empresas del exterior.

Así lo entienden en la Asociación Argentina de Publicidad (AAP), que difundió un comunicado advirtiendo de la situación. “Las retenciones a las exportaciones de servicios golpean sobre un sector perjudicado por la crisis”, dice el texto.

Hablan de “grave preocupación” por el impacto que tendrán las retenciones “en un sector donde las exportaciones son necesarias, aunque incipientes”.

“Las agencias vienen atravesando un proceso de pérdida de competitividad con base en el incremento de los costos internos. Por tanto, la variación del tipo de cambio no genera una ganancia extraordinaria, sino que tiende a compensar esta merma”, explicaron.

El Gobierno puso el impuesto porque, sin fondos para superar la crisis, entiende que la depreciación de la moneda favorecerá extraordinariamente a los sectores exportadores.

“El 57% de las agencias creativas han iniciado el camino de las exportaciones, pero éste es un proceso débil, ya que la mayoría exporta menos del 10% de lo que factura. Si bien estas empresas cuentan con los recursos humanos y la voluntad de exportar, tropiezan con trabas, como los costos para facturar entre países”, ampliaron.

Según la AAP, “la creatividad argentina es reconocida a nivel mundial. Desde la Asociación se viene realizando un gran esfuerzo para impulsar la marca ‘Argentina Creative Valley’ y propiciar la venta de servicios al extranjero. Lamentablemente, con esta medida vemos como se cierra la oportunidad que se presentaba a partir de la modificación del tipo de cambio”.

“Estas imposiciones dificultan la planificación y generan incertidumbre frente a la posibilidad de que nuevas medidas similares caigan sobre el sector. A diferencia de otras industrias, donde hay factores de locación que no pueden reemplazarse, los servicios que ofrecemos son sensibles de ser contratados en otros países con condiciones más favorables. Si la creatividad se contrata en otras plazas, el resultado obvio es una disminución en los ingresos por exportaciones. Y una vez que se pierde un mercado cuesta mucho recuperarlo”, dice el texto.

Resumiendo: “Gravar industrias basadas en el conocimiento es un retroceso para el país y propicia la fuga de empleos”, explican.

“En un momento donde el país más que nunca necesita generar divisas para mejorar la balanza comercial, este gravamen sólo generará el efecto contrario. El sector creativo desea colaborar con el desarrollo de nuestra Nación. Para esto, es necesario contar con condiciones favorables para el desarrollo de nuestra actividad”, finalizaron.