• Otras compañías que dejan que sus usuarios trabajen por ellos son LEGO, DHL y Ikea

  • Los retos de hacking también son comunes en el entorno de la tecnología, especialmente con grandes plataformas

  • Según Stackla, el contenido generado por el público suele ser visto como más auténtico que el creado por las marcas

Para las compañías, puede ser difícil saber qué es lo que quieren los usuarios. Twitter, cuando “mejoró” la interface de su plataforma en desktop, recibió múltiples comentarios negativos. Cinépolis, también tratando de mostrar una imagen más fresca de su compañía, recibió burlas del público por su nuevo logo. Incluso funciones que aparentemente podrían ser útiles, como el modo silencio de Uber, no dejan de generar burlas de algunos agentes.

En este sentido, no hay nada mejor que dejar que los usuarios hagan el trabajo duro en lugar de las marcas. Apple, de acuerdo con ZDNet, empezará a ofrecer un millón de dólares (mdd) a aquellas personas que puedan hackear un iPhone. Esta nueva oferta es parte de su programa de cazarrecompensas, que recibió una mejora durante el evento Black Hat 2019. También hay premios menores para quien logre detectar vulnerabilidades en otras plataformas y servicios.

Dejar que los usuarios trabajen por ti: una ventaja competitiva

La tecnológica de Tim Cook no es la única que deja a su comunidad encargarse de ciertos aspectos de su producto. Los videojuegos de Bethesda tienen una enorme comunidad de fanáticos que utilizan las herramientas de la misma empresa para seguir mejorando sus títulos constantemente. Izzi, durante el Mundial de Futbol en 2018, cerró un contrato con dos creadores independientes para promocionar sus servicios.

Es obvio que permitir a los usuarios involucrarse en la estrategia comercial de las compañías tiene ventajas contundentes. En marketing, el user-generated content, de acuerdo con Hootsuite permite a las marcas desarrollar una relación más profunda con el público. Pero este mismo principio también aplica con la creación de nuevos productos y servicios, como señala VisionCritical. Este tipo de iniciativas, además de motivar lealtad, reducen costos.

No es fácil establecer este tipo de esquemas en una marca. Para empezar, se necesita tener una base de usuarios leal y comprometida antes de siquiera convencerlos de colaborar en el desarrollo de productos y servicios. Además, se debe tener un sistema claro y estructurado para evaluar, modificar y mejorar cualquier idea que proporcione el público. Pero al hacerlo, es menos probable que la gente rechace la implementación de estos proyectos en el negocio.