El antes y después de SkyAlert tras los sismos de septiembre

SkyAlert
Captura de pantalla

Las aplicaciones son instrumentos que usamos para todas las aristas de nuestra vida, desde la comunicación, la geolocalización, la compra de bienes, entre otros beneficios; el hecho de facilitar el trabajo o las formas de acceder a un producto o servicio las han convertido en un indispensable para las personas.

Por ende, son cada vez más recurrentes los lanzamientos de estos mecanismos, a la espera de conectar con una necesidad, un gusto o algo innovador para los consumidores; datos de Statista refieren que para este año, se generarán ingresos por 2,690 millones de dólares a nivel global, lo que significará un crecimiento del 5.1 por ciento en la tasa de penetración.

Durante 2011, la familia Cantú decidió entrar en este segmento de mercado, su apuesta, una aplicación que avisara al usuario sobre los movimientos telúricos en el país, dependiendo su ubicación en el mismo; con sede en Tlalnepantla, nació SkyAlert, que en ese momento se valía de la tecnología del gobierno para ofrecer el servicio.

De acuerdo con El Financiero, esta empresa de tecnología, como la mayoría de los emprendedores, sufrió al principio durante los primeros pasos de consolidación de este proyecto; sin embargo, llegaría 2014 y con él, uno de los años más complicados para la firma.

Una serie de alertas fallidas puso en entredicho la continuidad de lo que era hasta ese entonces un negocio familiar; el enfado de las personas dañó de forma importante la reputación de SkyAlert. “Eso nos afectó muchísimo. Ahí fue donde determinamos que no podíamos continuar con la relación con el gobierno y que no podíamos seguir dependiendo de otro sistema cuando le estábamos apostando tanto, todo el trabajo que habíamos hecho, como todo el potencial y futuro de la empresa a largo plazo” señaló para el medio, Alejandro Cantú, co-fundador de la aplicación.

Así que se tomó la decisión de desconectarse por completo de las alerta del gobierno, mismas que funcionan con un código binario, es decir, únicamente indican que la tierra se mueve, pero no a qué intensidad ni otro tipo de detalles. Por lo tanto, la firma invirtió en comprar su propia red de sensores, contaban con 70 previo a los sismos de septiembre pasado.

Con alrededor de 15 inversionistas, la herramienta busca aumentar su número de dispositivos a los 170, mismos que provienen del Japón.

19 de septiembre del 2017, un punto de inflexión.

El 19 de septiembre, de por sí ya memorable en el imaginario colectivo mexicano, fue un momento que se puede decir, cambió el rumbo de la herramienta; la familia Cantú, de acuerdo con El Financiero, se refiere a este día como un relanzamiento de SkyAlert, ya que una se generó un reconocimiento de que existen este tipo de tecnologías y de que son valiosas.

Y es que a partir de entonces se reconfiguró el mercado, debido a que ahora los usuarios valoran mas este tipo de alertas e incluso no escatiman en gastos, a diferencia de antes cuando muchas personas pensaban que debería ser gratis y que incluso debían ser subsidiadas por el gobierno.

Para los fundadores de la aplicación, son las mismas autoridades su principal competencia, ya que, a través del Centro de Instrumento y Registro Sísmico (Cires), es la red de detección de fenómenos telúricos y envío de alertas mediante una aplicación gratuita. Sin embargo, este sistema sólo avisa del sismo, y nada más.

Por lo que, para los Cantú, la clave de esta competencia está centrada en la calidad de la información, los tiempos de alerta así como la cantidad de datos que se puede entregar en tiempo real.

De este modo, gracias a una visión más allá del plan inicial en un momento criticó, la firma ahora se encuentra en la planeación de planes más ambiciosos, los cuales tienen que ver con llevar su servicio a Estados Unidos, así como la ampliación de clientes como es el caso de Walmart.