México comienza con su proceso de reapertura y en medio de esta situación este fin de semana se celebrará en México el Día el Padre. De la misma manera que sucedió con el 10 de mayo, esta celebración popular podría ser un detonante para la economía; sin embargo, de no ser llevada bajo las medidas preventivas adecuadas, también sería motivo para que las cifras relacionadas con contagios y fallecimientos se dispararán.

El Día del Padre se aplaza

Con esto en mente, y ante la emergencia sanitaria que ma tiene en semáforo rojo a la Ciudad de México, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, indicó que esta celebración se aplazará para el 16 de agosto.

A esta determinación se llegó luego de que la titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, Fadlala Akabani, llegara a un acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en la ciudad para mover la fecha de la celebración que ahora tendrá lugar el tercer domingo de agosto.

Esta medida emula la determinación tomada para la celebración del Día de las Madres, misma que en un acuerdo similar se pospuso para el 10 de julio.

¿La medida servirá?

Aunque se trata de un movimiento que busca minimizar la afluencia de personas en restaurantes, centros comerciales y demás puntos de venta (que de manera parcial ya comienzan a ofrecer servicio), la realidad es que queda por ver el verdadero efecto que tendrá en la sociedad, mismo que podría ser nulo o demasiado bajo si consideramos lo que ocurrió el pasado 10 de mayo.

A pesar de que en vísperas de los festejos del Día de las Madres se anunció una medida similar, algunos supermercados se vieron abarrotados por clientes que buscaron algunos insumos (muchos alejados de las compras de primera necesidad) para celebrar la popular fecha.

De manera puntual y por poner un ejemplo, diversas publicaciones en redes sociales mostraron las largas filas y concentración de personas en tiendas Costco, con lo que esta marca desafió las restricciones que hay en contra del coronavirus, como el resguardo en casa y el distanciamientos social.

El impacto en salud

Este fenómeno provocó que el pico de la epidemia, en principio calculado para mediados de marzo, se aplazara más de un mes de acuerdo con las estimaciones entregadas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El pasado 23 de mayo fue publicado el estudio Entendamos el COVID-19 en México, mismo que firmado por el Dr. Octavio Miramontes, del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México indica que la fecha el momento máximo de contagios por coronavirus en nuestro país se presentaría entre el 31 de mayo y el 13 de julio, con lo que el pico de mayores contagios tendría lugar hasta el 27 de junio.

Este estudio que se desarrolló a partir de un modelo epidemiológico básico, tomando como base los datos reportados por la Secretaría de Salud, destaca que “el pico de la epidemia se ha recorrido un mes desde la predicción anterior que lo ubicaba inicialmente alrededor de mediados de mayo. No debemos descartar que el descumplimiento del confinamiento para celebrar el 10 de mayo ha causado este estrago”.

Entre salud y economía

A sombra de este hallazgo, se espera que durante las celebraciones del Día del Padre de este año, el comercio y los servicios puedan recuperar solo el 10 por ciento de la derrama económica que obtuvieron el año pasado, la cual fue mayor a 27 mil millones de pesos a nivel nacional y aproximadamente 3 mil millones en el Estado de México, según estimaciones de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) del Valle de Toluca.

Con el programa de reactivación económica que ya contempla la operación de restaurantes y ciertos puntos de venta, es posible que la cifra sea mayor; no obstante, también es una posibilidad que se registre un nuevo pico de contagios derivados de salidas relacionadas con este festejo popular.

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