Cuando organices una rifa, asegúrate de tener el premio (o pasará esto)

Buenos Aires, Argentina.- La Corte Suprema de Argentina avaló que un municipio pague una deuda de 100 millones de pesos (US$ 6 millones) a las ganadoras de un terreno que se sorteó en 1995. Si paga, la ciudad debería “cerrar sus puertas”.

Chascomús, una ciudad de 40 mil habitantes de la Provincia de Buenos Aires, está al borde de la quiebra por un concurso que un particular organizó para juntar dinero para arreglar tres escuelas. Fue en 1995 y el municipio local dio el aval por escrito.

Por aquellos años, para hacer más atractiva la rifa y poder recolectar más fondos, dispusieron como premio un campo de 375 hectáreas en las afueras del pueblo.

Sin embargo, las ganadoras, dos mujeres (Sonia Della Vedova de Godoy y Clorinda del Carmen Gallegos de Sandoni), nunca pudieron escriturar el terreno porque se sorteó un bien que no le pertenecía al organizador. En definitiva, las ganadoras (que en realidad no ganaron nada), reclamaron judicialmente y, 21 años después, la Corte Suprema les dio la razón: el municipio, que había avalado el concurso, debe pagar 100 millones de pesos (US$ 6 millones), aproximadamente el 30% de su presupuesto anual. Y no los tiene.

Marcas, ¡cuidado con los concursos!

Este caso debe servir de ejemplo para numerosas compañías, comercios y marcas que organizan todo tipo de sorteos, loterías, rifas o concursos sin asegurarse de cumplir cada uno de los pasos legales para hacerlo. Cada distrito, en cada país, tiene reglamentaciones especiales para acciones de esta naturaleza.

Es verdad, el ejemplo argentino se trata de un caso extremo, pero hay que medir las consecuencias. Un concurso que, en los planes, se organiza para afianzar la imagen de una marca, por ejemplo, si luego no se cumple con lo prometido, puede volverse en contra (ver “Las promociones sí funcionan, mientras sean inteligente”).

“Es imposible afrontar esto”, dijo, desesperado, Javier Gastón, el actual intendente de Chascomús que está buscando una solución política, más allá de la judicial, que ya llegó a la máxima instancia posible.

Rifas: pro y contras

Las rifas generan mucho interés en la gente, por eso hay que manejarse con cuidado. El año pasado, por ejemplo, miles de usuarios de Facebook tuvieron la ilusión de ganar una camioneta Range Rover cuando un perfil de la red social compartió una imagen de la 4×4. Era algo falso y la broma, que se originó en Perú, engañó a millones de personas en toda América Latina.

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