Cómo deben reaccionar las marcas ante las denuncias de mujeres por acoso y violencia 

Decenas de mujeres mexicanas han denunciado intentos de secuestro, acoso y violencia sexual en los últimos meses.

Entre las usuarias del Metro, la PGJ-CDMX informó que, hasta el momento, han iniciado 11 carpetas de investigación por denuncias de tentativa de privación de la libertad.

El modus operandi es conocido como “cálmate mi amor”, frase con la que los sujetos hacen parecer el secuestro como un berrinche por parte de la víctima, simulando ser su pareja.

Además, se registran casos en redes sociales en los que los sujetos siguen a las mujeres y les toman fotos. Algunos las han agredido.

Algunos señalan que esto ha generado psicosis por parte de las jóvenes, pero los registros de las autoridades muestran que se trata de hechos reales.

Mejorar la iluminación y establecer Ministerios Públicos Móviles para un atención especializada de estos casos, son las principales medidas que se han tomado al respecto.


Desde Brain revelaron una encuesta internacional en la que México ocupa el primer lugar en número de mujeres que sufre de acoso.

Sin embargo, la responsabilidad social ha llevado a las marcas a ser partícipes de la solución.

Como caso más reciente está el de la marca de moda Shasa. La firma posee puntos de venta en plazas comerciales, uno de ellos en Galerías Coapa, en donde la usuaria de Facebook Elenita Dumonth compartió que ella y dos jóvenes entraron a comprar, pero en su lugar, encontraron a dos sujetos siguiéndolas y tomándoles fotografías.

El acoso llegó a tal punto que las encargadas de la tienda se percataron de ello y brindaron auxilio a las víctimas, llamando a seguridad de la plaza comercial, que las acompañó a su transporte con destino a su casa.

La reacción de las empleadas, representantes de la marca de forma directa con el consumidor, fue brindar auxilio, algo que se debe tener contemplado en el manual de cada integrante de una compañía. En este caso, el procedimiento fue adecuado y pudo marcar la diferencia para las jóvenes.

Además de la reacción, también se debe considerar la prevención. Una estrategia aplaudida en redes sociales es la de Honda Del Valle, la concesionaria comunicó por medio de sus redes sociales que se “solidariza con la lucha” y por tanto, si una mujer se siente sola o en peligro, le ofrece su apoyo para llevarla a casa en sus instalaciones.

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El papel de las marcas

Ambos casos hacen analizar sobre el papel que tienen las marcas ante estas situaciones sociales. La responsabilidad social debe impulsarlas a actuar en pro de sus consumidores. Las compañías deben tener un plan de contingencia ante todo tipo de situaciones.

Una de cada tres grandes empresas invierte al menos 200 mil pesos en responsabilidad social. Se trata de una práctica que marcas y consumidores cada vez crecen en su filosofía.

En México, 3 de cada 10 mujeres dijeron haber sufrido violencia de género, en tanto que el 50 por ciento admitió que ha sido víctima de acoso.

Es importante señalar que para generaciones tan relevantes en la actualidad como los Millennials, se trata de una característica importante, pues el 68 por ciento de los Millennials considera que las marcas deben tener programas de responsabilidad social, según un estudio elaborado por Marketwired.

Las compañías además de beneficiarse ante los ojos del consumidor, pueden ser un elemento activo en el combate de una problemática social que aqueja al país.

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