Con comensales confinados y nula movilidad en las calles, el sector de bares y restaurantes se ubica como uno de los más afectados por el brote de coronavirus a nivel mundial.

Si bien muchos de los jugadores del sector intentaron adaptarse a la nueva realidad del mercado, lo cierto es que pocas estaban listas para cubrir las demandas que las medidas de sana distancia y aislamiento trajeron.

Cuenta de los restaurantes a la baja

Para darnos a la idea, basta con reconocer lo que sucede en el mercado mexicano, en donde en principio y según un estudio reciente firmado por Fintonic reveló que, a partir del primer caso de coronavirus en México, los consumidores redujeron su gasto en restaurantes en un 30.03 por ciento.

Para muchos de los jugadores de la industria, una opción para no perder más de la cuenta fue comenzar a apostar por servicios a domicilio o la entrega de productos sólo para llevar. No obstante, un porcentaje pequeño de los restaurantes estaba listo para asumir este nuevo modelo de negocio.

Cuando menos así lo indica el último reporte entregado por la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos condimentados (Canirac), el cual destaca que apenas 1 de cada 20 restaurantes estaba listo para ofrecer servicio de envío de comida e incluso para llevar.

El enserio anterior, ha traído perdidas millonarias para dichas unidades de negocio en el país. Estimaciones entregadas por la Canirac, el brote de coronavirus en el país se ha traducido en una caída de 90 por ciento de las ventas y el cierre de 30 por ciento de los restaurantes.

Es importante mencionar que antes de las reconvenciones de aislamiento, este sector representaba el 15.3 por ciento del PIB turístico en México así como el 1.3 por ciento del PIB nacional, según estimaciones de la Secretaria de Turismo.

Cobro extra por COVID-19. ¿nuevo “cargo”?

El escenario que los números anteriores dibujan se replica en diversas partes del mundo, con lo que la reciente o próxima reapertura de ese tipo de establecimientos resulta un respiro para los empresarios del sector.

Aunque esto no es secreto para nadie, lo cierto que no se puede perder del radar que una vez que las puertas estén abiertas y las mesas servidas, generar ingresos se mantendrá como un desafío mayúsculo.

En algunos países, incluido México, se espera que una de las normas que deberán de seguir los restaurantes para retomar sus actividades, por ejemplo, será operar a un tercio de su capacidad, lo que de manera natural tendrá impacto en lo que se pueda ganar.

Ante esto muchos establecimientos están buscando caminos para eficientar el flujo de efectivo que llega a sus cajas y ahora llama la atención el cobro de un “cargo” relacionado con el COVID-19 que un restaurante en Missouri está haciendo a sus comensales.

En redes sociales circula la imagen de un ticket emitido por el restaurante Kiko Japanese Steakhouse & Sushi Loung ubicado en la mencionada ciudad, en donde se lee que al final de todos los costos habituales se agrega un cargo bajo el nombre “Covid-19 Surcharge”, por 2.19 dólares.

Aunque la cifra es menor, la realidad es que no fue del gusto de los comensales ni de los usuarios que han visto dicha imagen, quienes aseguraron que ahora revisarán con mayor detalle sus tickets y que castigaron con un boicot a las firmas que intenten “aprovechar” la situación con este tipo de cargos.

La respuesta de la marca

Ante lo sucedido y el alcance que tuvo la mencionada publicación el restaurante en cuestión emitió un comunicó en el que intentó justificar dicho cobro.

Con una publicación en sus redes sociales el establecimiento aseguró que esta cantidad extra se aplicó debido a un aumento en el precio de la carne y las aves de corral como consecuencia del brote de coronavirus.

En lo publicado se especifica:

“Estamos haciendo esto con la esperanza de poder ajustar el recargo semanalmente en lugar de sólo aumentar todos los precios de nuestro menú debido al aumento de precios de nuestro proveedor de carne, aves, mariscos y productos agrícolas. (…)Por favor, entiendan que no estamos haciendo esto para aprovecharnos de ustedes!”.

Aunque el consumidor es consciente de los problemas en el abastecimiento de carne en Estados Unidos, lo cierto es que la justificación no fue bien recibida.

Si bien las marcas están obligadas a buscar nuevas rutas para recuperar ingresos y evitar la desaparición de sus negocios, la realidad es que este tipo de acciones serán fuertemente castigadas por el consumidor al mediano y largo plazo.

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