Carolina Herrera se coloca en las tendencias de Twitter y lideresa política es la responsable

  • En ocasiones, las marcas se suelen colocar de manera fortuita en la conversación digital.

  • Muchas veces se trata de información que se relaciona con otros temas o con personalidades.

  • Carolina Herrera lo hace en esta ocasión a propósito de una política mexicana. Descubre quién es.

Como nunca antes había ocurrido, las personalidades de interés público se han convertido en objetos del escrutinio de la gente y de la opinión pública y esta realidad es, en gran medida, gracias a las redes sociales.

Esta condición también permite que las marcas, empresas, organismos, instituciones y otras instancias se coloquen en la conversación digital, tal es el caso de la marca de productos de lujo Carolina Herrera, que se ha convertido en un tópico de la conversación digital de manera fortuita gracias a Yeidckol Polevnsky, la lideresa del partido político mexicano Movimiento de Regeneración Nacional, Morena.

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Y es que a través de Twitter se cuestiona la divulgación de unas imágenes de esta política mexicana -dirigente del partido que actualmente ocupa la presidencia del país- en las que aprecia que ha adquirido productos de esta marca en alguna plaza comercial. Se afirma que se trata de fotografías recientes, las cuales se contrapuntean con una reciente publicación de Polevnsky en la misma red social, la cual invita a la austeridad por parte de la clase gobernante

“No puede haber gobierno y partidos ricos con pueblo pobre” es la leyenda que se lee en su publicación, la cual adjudica al actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

En Twitter, la marca de consumo Carolina Herrera se coloca entre los tópicos de la conversación digital y ya supera los 7 mil 196 tweets por este hecho, casi todos en crítica de una actitud calificada como poco austera o concordante con el mensaje político que Polevnsky divulga.

Políticos y su gusto por marcas de lujo

El de Yeidckol Polevnsky no es el único caso ni el primero que relaciona a las marcas con la clase política o sus familiares. Hace algunos años, en 2017, se hizo famosa una imagen en la que Rosario Robles -en ese entonces titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano y hoy presa por presuntos malos manejos financieros cuando fue funcionaria federal-, adquiría productos de lujo en una boutique de la marca Hermès durante horas en las que debería despachar desde su oficina las labores que se le habían conferido.

Por su parte, también se recuerdan también las crónicas que relatan que la ex lideresa magisterial mexicana, Elba Esther Gordillo, compraba lujosos trajes y productos de marcas de lujo, como bolsos Louis Vuitton, en prestigiadas tiendas de la Unión Americana.

Son ejemplos que colocan a las marca en una exposición involuntaria que no necesariamente representan buena publicidad para dichas firmas. Por el contrario, exhiben a personalidades de la política y de la vida pública de nuestro país en entredicho con respecto al discurso que ofrecen y la vida que realmente llevan.

 

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