Boicot de restaurantes contra las app de recomendación y entrega de comida

Los restaurantes de la India se unieron para luchar contra las app de recomendación como Zomato y Dineout, y las de entrega, como Uber Eats. Entienden que están avanzando unilateralmente y condicionando el negocio. Un fenómeno que puede ser la punta del iceberg de un problema mundial.

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  • Las aplicaciones que unen clientes con oferentes de productos y servicios son parte de la evolución de los mercados de consumo

  • Los restaurantes tienen más consumidores gracias a estas app, pero hay problemas

  • En la India hay complicaciones que pueden extenderse a otros mercados

Los restaurantes de la India están en guerra con las aplicaciones de recomendación de lugares para almorzar y cenar. Así es, literalmente.

Más de 2.000 restaurantes en toda la India se retiraron de los programas de membresía de las empresas de tecnología líderes en la localización y recomendación de casas de comida por considerar elevadas las comisiones que les cobran y obligaciones que deben cumplir en relación con los beneficios que obtienen.

Entre las app están Zomato, Dineout, EazyDiner, FoodPanda, Swiggy y Yelp, entre otras.

Al boicot lo lidera la poderosa Asociación Nacional de Restaurantes de India (NRAI), un organismo de la industria que agrupa a más de 500 mil restaurantes. Lo han denominado #logout.

Si bien estos sistemas funcionan con éxito en la India desde hace tiempo, la protesta se materializa ahora porque la congestión de aplicaciones lo está volviendo inviable, según denuncian desde la organización que agrupa a los restaurantes.

Por ejemplo, cuando la membresía llamada Zomato Gold desembarcó en India, se suponía que era un programa de comidas de élite destinado a 5.000 personas y habilitada para entre 80 y 100 restaurantes en todo el país. “El problema es que Zomato vendió más de un millón de membresías”, dicen desde la NRAI, de acuerdo con lo que publicó QZ.

Entonces, lo que se suponía que era algo “especial” se convirtió en una cosa “común”, y allí es donde comenzaron las complicaciones, porque a esos restaurantes empezaron a llegar miles de clientes con suscripciones Gold, obligando a los dueños a entregar comidas o extras gratis de forma masiva.

El problema se extiende también a las aplicaciones de entrega de alimentos, como Uber Eats, donde el universo de restaurantes y clientes es mucho mayor.

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Poco a poco

Al comienzo, los primeros restaurantes se unieron a los programas de membresías gratuitamente, por invitación de Zomato y otras apps, pero a medida que el negocio creció, comenzaron a cobrarles tarifas de incorporación con las que recaudan miles de dólares, porque “quien no está, no tiene clientes”, razonan en los restaurantes.

Cuando los suscriptores llegan a los restaurantes, estos están obligados a darles algo gratis, gasto que corre a cargo exclusivamente de los comercios. “Zomato no aporta ni un centavo; así de desigual es todo el modelo de negocio”, dicen desde NRAI.

Además, como el algoritmo de la app está bajo su control, controlan qué restaurante está más visible (pagando más, claro), con lo que pueden castigar o premiar a aquellos que no tengan buenos obsequios.

En definitiva, manejan el negocio de los restaurantes, sin tener uno.

“Estas plataformas de recomendación y de entrega ayudan a expandir el mercado, el problema no está en las app tecnológicas mismas, todos les damos la bienvenida. Lo que nos preocupa son las prácticas comerciales desiguales e injustas. Lo que estamos tratando de corregir ahora es la falta de transparencia y las decisiones comerciales unilaterales”, dicen desde la organización que reúne a los restaurantes indios.

Esta situación, poco a poco se está viendo replicada en otros mercados donde las app de estas características están ganando espacio sin ningún tipo de regulación.


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