Una fórmula matemática desarrollada por un investigador de la Universidad de Cardiff afirma que el tercer lunes de enero es el día más triste de todo el año el cual, desde aquel momento, se ha denominado Blue Monday.

De acuerdo con dicha investigación, la tristeza generalizada durante este lunes es consecuencia de el fin tangible de la temporada navideña, las deudas consecuencia de dicha época de fiesta, el incumplimiento de propósitos así como el clima misma.

Lo cierto es que este hecho pseudocientífico no es otra cosa que una parte importante de una estrategia de mercadotecnia que mantiene vigencia hasta ahora y que muchas marcas han intentado capitalizar.

Todo comenzó durante 2005, cuando la agencia Porter Novelli realizaba una campaña para Sky Travel, una cadena de televisión sobre viajes. La empresa de comunicación solicitó a la universidad antes mencionada realizar un estudio para identificar el día más triste del año y utilizar esta información para desarrollar una campaña de comunicación.

El resultado fue una compleja fórmula que tenía en cuenta aspectos cómo el tiempo restante hasta nuestras próximas vacaciones, el estrés tras haber superado la Navidad, la vuelta a la rutina o la desagradable sensación de propósitos no cumplimos.

El éxito de Blue Monday

Esta es la historia detrás de uno de los días más emblemáticos para el marketing, el cual año con año gana relevancia a los ojos del consumidor.

Basta con ver una gráfica comparativa de las tendencias en Google Trends sobre el interés de los usuarios en dicho termino durante los últimos cinco años.

Para las marcas esto representa una gran oportunidad tanto en términos de comunicación como dentro de sus esfuerzos de ventas.

Algunos datos dan contexto al hecho. Por ejemplo, en el mercado español, las búsquedas de productos en tiendas online crecen durante “el día más deprimente del año” de manera exponencial; durante 2017 se incrementaron 27.62 por ciento, mientras que el año pasado lo hicieron en 192.54 por ciento, según cifras de EmpathyBroker.

Pero, ¿en dónde radica el éxito de este particular día invento de una estrategia de marketing? Tres puntos lo aclaran:

Un toque de ciencia
Aunque la validez del estudio se ha puesto muchas veces en tela de juicio, lo cierto es que la estrategia de comunicación acompañada de un toque científico, siempre ganará a los ojos del consumidor. Otorga confianza y validez a lo dicho por cualquier marca. Cuando algo viene apoyado por la ciencia o por un científico, la recepción que le damos es, en principio mucho más positiva.

Lo positivo de lo negativo
Aún cuando la estrategia habla del “peor día del año” se trata de una acción que no afecta a nadie o que esté ligado a algo realmente trágico. En realidad es un día curioso que sirve de pretexto para ver lo mejor de lo que pasó y lo que está por venir.

Un día para todos
Blue Monday es una jornada con la que cualquiera puede identificarse; se alinea a las realidades y principios básicos de cualquier consumidor, no importa su ubicación, género o edad.

Las marcas lo capitalizan

Con esto en mente, muchas marcas lejanas al mundo de los viajes han encontrado en la celebración del Blue Monday un excelente pretexto para comunicarse con sus públicos meta, con lo que a continuación, compartimos algunos de los ejemplos que este año llamaron la atención.