Bienvenido a tu vida digital

Por: Guillermo Perezbolde
Twitter: @gpbolde

15 años atrás, menos del 1 por ciento de la población en Latinoamérica tenía acceso a Internet. Actualmente, el promedio de la región es del 9 por ciento, aunque países como México, Chile, Argentina y Brasil están por encima del 30 por ciento, lo cual habla que estamos creciendo de forma acelerada en la adopción de las tecnologías de la información.

En México, internet sigue creciendo año con año. Según el estudio anual de Hábitos de los usuarios de internet en México 2013” de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), el número de internautas en el país asciende a 45.1 millones (51% hombres vs. 49% mujeres), lo que representa una penetración del 38.5%.

La investigación indica que alrededor de siete de cada diez usuarios de internet en México (71%) ya se conectan a la web desde dispositivos móviles, aunque la PC (74%) y la laptop (74%) siguen siendo los dispositivos de mayor uso para conectarse a la Red.

La principal actividad online del internauta mexicano es enviar y recibir correos electrónicos (87%), seguido de la búsqueda de información (84%) y el acceso a redes sociales (82%).

Quienes tenemos más de cinco años conectados a Internet, empezamos a desarrollar de forma natural la necesidad de utilizar cada día más las diferentes aplicaciones y usos que ofrece el estar conectado. Lo que en su momento era navegar entre páginas y revisar el correo electrónico de forma esporádica, hoy se ha convertido en una búsqueda frenética de nuevas actividades que nos permitan seguir en línea consumiendo y compartiendo contenido.

Regresando un poco en el tiempo, hace tan solo 15 años era cuestión de ciencia ficción el que un teléfono celular se pudiera conectar a internet, incluso 15 años antes de esa fecha, era como tema de película pensar que cada persona podría traer consigo un dispositivo móvil de comunicación.

En 1962, el canadiense Marshall McLuhan en su libro “The Gutenberg Galaxy” denominó al mundo moderno como la “Aldea Global” donde todos estamos interconectados y vinculados de forma constante mediante lo que llamó “la tecnología eléctrica”. Cabe destacar que en los 60 no había Internet, iniciaba la TV a color, no había telefonía celular y mucho menos existían las redes sociales.

Varios años antes de McLuhan, para ser precisos en 1945, el inventor y científico estadounidense Vannevar Bush publicó “As We May Think”, donde hablaba del surgimiento de un nuevo tipo de enciclopedias las cuales en lugar de mostrar la información de forma lineal (como un libro), presentarían el contenido de forma asociada, no lineal; ¿Acaso no es la forma como funciona Google? Hoy quien pensaría en comprar una enciclopedia impresa, teniendo Internet con Wikipedia a su disposición.

La Generación C

Quienes estamos conectados a internet, vivimos de manera muy diferente respecto a quienes no lo están, incluso a como vivíamos cuando no estábamos en línea. IBM está impulsando lo que han denominado “la Generación C”, que en lugar de catalogar a las personas por su nivel socioeconómico, los divide por conectados o no conectados poniendo en evidencia la brecha digital.

Actualmente, nuestra vida está marcada notablemente por las tecnologías de la información, al grado de que las expectativas de las autoridades y los fabricantes, indican que la penetración de la telefonía celular en México podría llegar al 100 % en 2013, lo que significarán más de 115 millones de dispositivos.

El celular es por lo general lo último que vemos antes de dormir y es lo primero que vemos al despertar, ya que el primer uso que se le da en el día es como despertador y es el único dispositivo que nos acompaña al baño.

La era del multitasking

El hecho de que tengamos todo el tiempo un celular en la mano nos está orillando a desarrollar el multitasking, es decir, realizar varias actividades al mismo tiempo. Un ejemplo de lo anterior se da cuando estamos viendo la televisión y en lugar de estar con la mirada fija en la pantalla, estamos alternando entre el celular, la laptop, la familia y el programa que “estamos viendo”.

Otro ejemplo muy común se da cuando las personas tienen en su navegador abierto Facebook o Twitter todo el tiempo, pudiendo pasar del trabajo al esparcimiento de forma constante sin necesidad de moverse de lugar.

Este multitasking está provocando que necesitemos cada vez más contenido disponible para que podamos consumirlo, de ahí que revisemos constantemente las redes sociales, pasemos varios minutos al día viendo videos en línea o hagamos búsquedas en Internet sin que en realidad necesitemos un contenido en específico.

Un fenómeno que se está dando sobre todo entre personas menores de 35 años es una especie de adicción a los dispositivos, de ahí que pasen de la computadora a la consola, a la tablet o al celular, pero en todo momento necesitan estar conectados mirando una pantalla.

Hoy empieza a ser un problema en las reuniones familiares el hecho de que los asistentes pasan más tiempo con la cabeza viendo hacia abajo manipulando su celular en lugar de estar conviviendo con los demás.

Este video muestra cómo nos vemos cuando estamos pegados todo el tiempo a un dispositivo, y al mismo tiempo es una llamada de atención a recuperar las relaciones humanas:

Para darnos una idea de dónde estamos y hacia dónde vamos, el siguiente video ejemplifica muy bien cómo seremos en tres años:

El conocimiento que no se comparte pierde por completo su valor.