Los argentinos castigaron a Macri en las urnas: perdió por 15 puntos en las Primarias

Los argentinos le pasaron factura por la crisis al presidente Mauricio Macri en las primarias. Su mayor opositor, Alberto Fernández, lo aventajó por 15 puntos porcentuales y quedó al borde de ser presidente en las generales de octubre. Expectativa por cómo abren los mercados.

  • El actual presidente apenas consiguió el 32% de los votos en las Primarias en Argentina.

  • En este escenario, es casi imposible su reelección en las generales de octubre. Alberto Fernández logró el 47% y se posiciona como el gran candidato.

  • Expectativa por cómo abren los mercados, que esperaban un mejor desempeño de Mauricio Macri.

El resultado de las elecciones primarias en la Argentina (las llamadas Paso) muestran el descontento de la mayoría del pueblo por las políticas del presidente de centro derecha Mauricio Macri.

Con el 98% de las casi 15 mil mesas escrutadas, el actual mandatario, que busca su reelección, obtuvo el 32% de los votos. El candidato más votado, el peronista Alberto Fernández, consiguió más de 15 puntos porcentuales más: 47,6%. Los resultados online.

Si bien estas primarias no fueron decisivas, ya que sólo sirvieron para definir quiénes serán los candidatos por cada alianza o partido, funcionaron como una gran encuesta nacional que deja al oficialismo de Juntos por el Cambio en una pésima posición para buscar un nuevo mandato de Macri.

Los medios y analistas argentinos prácticamente dan por definida la elección, ya que de no mediar nada muy fuera de lo esperable, Fernández será ungido como presidente en las elecciones generales de octubre.

Para ganar en esa fecha y evitar un balotaje sólo debe mantener los votos de las Primarias, ya que se alzará con la victoria aquel que obtenga más del 45% por ciento de los sufragios válidos positivos. Si no llegara a ese porcentaje, también ganará si le saca más de 10 puntos al segundo.

Con el resultado de este domingo logró ambas condiciones, por lo que con sólo repetir el escenario, el ex Jefe de Gabinete del fallecido Néstor Kirchner será nuevo presidente argentino desde el próximo 10 de diciembre y por cuatro años.

Por el oficialismo de Juntos por el Cambio se presentará el actual presidente Macri, buscando su reelección ahora secundado por Miguel Ángel Pichetto (un senador peronista) como aspirante a vicepresidente.

Alberto Fernández se candidateará por la alianza Frente de Todos, acompañado por la expresidenta Cristina Fernández, como candidata a vice.

Las encuestas fueron las grandes perdedoras, una vez más, en las elecciones en Argentina. Ninguna se acercó a la brutal diferencia de 15 puntos, incluso algunas hablaban hasta tres días antes de un virtual empate.

“Es de esperarse que el pánico vuelva a instalarse a partir de hoy, y todo indica que el Gobierno nacional no cuenta con un plan de contingencia capaz de evitar las turbulencias venideras”, escribe este lunes Leandro Boyer en La Voz.

La reacción de los mercados será clave este lunes. Todos esperan la reacción del dólar (que sólo en 2018 aumentó más del 100%) y el valor de las acciones y los bonos argentinos.

Hay que tener en cuenta que la Argentina contrajo una deuda de 57.000 millones de dólares para evitar una crisis mayor a la que ya padece, con una inflación arriba del 40% interanual, acompañada por recesión y una tasa de interés récord del 60% anual.

El pesimismo se imponía entre los analistas financieros el domingo por la noche. “En el corto plazo va a haber una reacción negativa con caída de bonos y acciones y una subida del riesgo país y el dólar”, dijo el economista Federico Furiase al periódico La Nación.

Dos visiones

Macri es un presidente pro-mercado, por lo que sus mayores chances de reelección iban a ser bien recibidas por los sectores financieros.

Fernández no es un hombre de izquierda ni mucho menos (la izquierda es muy minoritaria en la Argentina), pero apoya la idea de una economía más basada en el fortalecimiento de la industria local, el control de las importaciones, rentas a las exportaciones (especialmente de productos primarios sin industrializar) y sistemas de subsidios a los servicios para las clases trabajadoras.