Apple y la batalla por la plataforma móvil dominante

Cada vez que Apple lleva a cabo un evento de lanzamiento de nuevos productos, la expectativa de la industria se vuelve muy alta. La empresa no ha dejado de sentir la presión de llenar los zapatos de su fundador Steve Jobs en cada evento de este tipo, pero hay mucho más en juego que simplemente tener un teléfono exitoso en el mercado.

En cada lanzamiento, Apple se juega el futuro de su plataforma móvil iPhone/IOS y también el de la propia empresa. Ciertamente, el pronóstico en los últimos meses no era favorable para Apple, las ventas del iPhone (su producto estrella) han caído paulatinamente, levantando serios cuestionamientos de los analistas sobre su liderazgo en plataformas móviles.
Analicemos lo que fue lanzado en el reciente Apple Event, de septiembre de 2019; la lista es impresionante:

  • Nuevos iPhone 11, incluyendo un nuevo iPhone 11 Pro.
  • Un nuevo Apple Watch
  • Un nuevo iPad
  • Nuevo servicio de suscripción Apple TV+
  • Nuevo Servicio de suscripción Apple Arcade

 

Llama la atención la tendencia de Apple (y de muchos otros líderes de la industria) hacia el lanzamiento de nuevos servicios de suscripción. La realidad es que, este tipo de programas son extremamente lucrativos; una vez que se coloca la infraestructura de informática necesaria para brindar este tipo de servicios masivamente, el poder servir a nuevos suscriptores tiene un costo marginal y es muy positivo para las empresas. El producto inicia mensualmente con un número de suscriptores que, de manera regular, pagan el servicio más los nuevos suscriptores que, en cada periodo, se suman a la base de datos; a este total, las empresas le restan el número de cancelaciones cada mes.
A pesar de lo sencillo que parece, para seguir manteniendo a los suscriptores, es vital controlar la plataforma móvil en la que se entrega el servicio. Como lo comentó Bill Gates recientemente, las plataformas de software son ambientes en los que “el ganador se lleva todo”. Es decir, la posibilidad de perder la batalla con Android como la plataforma móvil preferida, podría representar la muerte prematura de Apple. Eso lo sabe muy bien Bill Gates, por lo que llamó “su mayor error” el haber perdido la guerra con Android, para convertirse en la segunda plataforma móvil dominante. Windows Mobile tuvo esa oportunidad y la perdió; nunca pasó de un tercer lugar muy discreto. Y como resultado, Windows desapareció de la pantalla de todos los celulares del planeta.
Regresando al Apple Event, la estrella de la noche fue, desde luego, el iPhone 11 y el iPhone 11 Pro. En ambos modelos, Apple dio una clara orientación a la innovación en la fotografía. Está claro para para la empresa que, además de que usamos los teléfonos para comunicarnos, uno de los principales intereses es capturar imágenes. Los teléfonos móviles se convirtieron en la mejor herramienta para construir el “streaming” de nuestras vidas, en vivo; con emociones, con pequeños y grandes eventos y, por supuesto, con muchos selfies.
En el iPhone 11 Pro se embarcan 3 cámaras traseras, que permiten cubrir muchos de los estilos de fotografía importantes. Lo que para un fotógrafo con una cámara profesional son una serie de lentes diferentes, se está convirtiendo en una realidad en nuestros celulares. El equipo incluye un lente común, una telefoto y una cámara con gran angular, además hay mejoras en el hardware y cambios importantes en el software. Es crucial recordar que muchas de las mejoras a las fotos móviles serán el resultado de mejoras hechas a las imágenes, a través de programas de software, que detecten errores en las fotos y los arreglen automáticamente. Está clara la apuesta por la fotografía y el manejo de imágenes en el iPhone 11 y el iPhone 11 Pro; sólo el tiempo dirá si esa apuesta es lo suficientemente fuerte para mantener a los usuarios en la plataforma a largo plazo. En video, el iPhone es capaz de generar productos con resolución 4K en, 60 frames por segundo; sólo cámaras de muy buena calidad profesional ofrecen ese nivel de video.
Otro aspecto que llama mucho la atención, es que Apple ha extendido sus “Price Points” para el iPhone a puntos de precios que antes la marca no tocaba. Apple siempre tuvo una clara orientación hacia los celulares caros y hacia cobrar un premium alto por el lujo de la marca, sin embargo, en este lanzamiento trajo un “lineup” con un gran número de price points diferentes; empezando con el propio iPhone 11, que en Estados Unidos empieza con un precio por debajo de los $700 dólares (menor que el iPhone XR anterior).Por su parte, el iPhone XR estará ahora disponible por menos de $600 dólares (una disminución considerable del XR anterior) y el iPhone 8 por menos de $450 dólares. Este abanico de modelos y precios representa un cambio en la mentalidad de Apple al enfocarse en segmentos del mercado en los que anteriormente no tenía mucha participación, sin embargo, el éxito que ha tenido el iPhone XR, desde el año pasado, quizá fue un aliciente para impulsar a la empresa a puntos de precios más bajos en esta generación.
Al final del día, tu teléfono celular y todo lo que significa para ti son sólo una parte del negocio de Apple y de Google como proveedores de plataformas móviles. El negocio que se hace con los consumidores ha ido creciendo cada vez más hacia los servicios de suscripción a todo tipo de contenidos como: música, programas de televisión, películas y, próximamente, videojuegos se están convirtiendo en servicios de suscripción en la nube en los que, en lugar de comprar títulos, compras una suscripción y consumes los títulos que quieras, en el momento que desees.
En este sentido, la batalla por las plataformas móviles está más viva que nunca. Que Apple busque competir con más fuerza en el segmento medio y bajo de los teléfonos celulares, disminuyendo precios y cubriendo un mayor número de puntos de precios, es una buena señal. Esos mercados ya están bien cubiertos por competidores de la talla de Samsung y Huawei, así que la batalla no será fácil. Como resultado, el mercado de acciones reaccionó de manera positiva a los anuncios, con un alza de más del 1.18% en el precio de las acciones de la compañía.