De la mano de las nuevas tecnologías y canal de distribución de información, “contenido viral” fue uno de los términos que ganó relevancia. Tanto marcas como usuarios a pie buscan que cada una de sus publicaciones en redes sociales alcance esta posición; sin embargo, lograrlo no es nada sencillo.

Estimaciones entregadas por Statista indican que para que un contenido pueda ser considerado como viral debe de ser visto por lo menos 20 millones de personas en menos de 24 horas.

Cumplir con el objetivo es aún más complejo si consideramos los cambios en algoritmos de plataformas tan importantes como Facebook, la reducción del alcance orgánico y las exigencias cambiantes de las propias audiencias.

Analistas, estrategas y creativos de diferentes industrias se han cuestionado en repetidas ocasiones qué es lo que hace que alias publicaciones logren llamar la atención e interés de las audiencias de manera masiva. ¿Es el contenido?¿Se trata de los modelos de distribución?¿Los formatos o bien los tiempos de publicación?

Aunque en más de un sentido las respuestas a estas preguntas dependen de la estrategia y naturaleza de cada marca, lo cierto es que se pueden encontrar elementos en común que funcionen como una guía para construir publicaciones con mayores garantías de éxito en redes sociales.

En esta línea un estudio realizado por Growista define las tres características que forman la anatomía de las publicaciones que más se comparten en redes sociales. Estos hallazgos son resultado del análisis de más de 50 mil piezas de contenido (publicadas entre 2016 y 2017) mediante la plataforma Buzzsumo.

El texto es el rey

Datos que giran alrededor del buen uso de las redes sociales indican que los contenidos visuales son un gancho vital para llamar la atención de los usuarios digitales. Por ejemplo, según SlideShare, las infografías tienen más viralidad que las presentaciones en formatos tipo Power Point o documentos de word y pdf. También conocidas como “imágenes texto”, hará que el contenido sea 25 por ciento más comprensible, debido a que es un formato más atractivo y persuasivo.

No obstante, a decir de los hallazgos de Growista, el formato que protagoniza la lista de los contenidos más compartidos es el texto. Durante los dos años de estudio se encontró que este formato mantuvo una tasa de shares importante.

A pesar de esto, la recomendación está en lograr un equilibrio entre los formatos de texto y aquellos que apuestan por representaciones visuales y con audio, toda vez que el volumen de información compartida asociada a videos aumento significativamente durante el año pasado.

Listas, listas, listas

Al hablar de formatos, los post (texto) se mantienen como el tipo de contenido que con mayor frecuencia se compartió en redes sociales entre 2016 y 2017. Debajo de este tipo de contenido se ubicaron las listicle así como los artículo y contenidos “how-to”. Sin embargo, ambos tipos de contenido están perdiendo tracción. El primero redujo la media de shares alcanzados de 7 mil a poco menos de 6 mil en un año, mientras que el segundo perdió mil impactos en promedio. Mismo camino siguen las infografñias. Los videos son el único formas que registró un crecimiento anual significativo.

Más de dos párrafos

La consolidación de plataformas de lectura rápida y efímera como Snapchat intitularon casi como una regla la práctica de diseñar contenidos cortos. Para muchos la atención de las audiencias no pasa más allá de los dos primeros párrafos, con lo que las intenciones de compartir en redes sociales se reducen.

Contrario a este pensamiento, la investigación en cuestión encontró que en ambos años (2016 y 2017) los contenidos más compartidos son aquellos que superan las 3 mil palabras.