Al que madruga… ¿Dios le ayuda?

El Mundial se encuentra a poco más de 5 meses de comenzar y tanto Nike como Adidas se perfilan como los grandes contendientes, aunque con estrategias de marketing completamente opuestas.

El próximo 14 de junio dará inicio la Copa del Mundo Rusia 2018, el evento deportivo y comercial más importante del año. Si bien una gran cantidad de marcas de las más diversas industrias estarán realizando estrategias de marketing en torno a este certamen, me llaman particularmente la atención los casos de Nike y Adidas, firmas deportivas que se disputan la cima del mundo deportivo y que han apostado por estrategias completamente opuestas.
Como cada 4 años, los aficionados al futbol mundial se agolparán afuera de las tiendas deportivas con el único objetivo de adquirir la nueva indumentaria de juego su equipo nacional (o de algún otro que sea de su simpatía), siendo teutones y estadounidenses quienes acapararán buena parte del negocio al ser los encargados de vestir a 22 de las 32 selecciones participantes (12 para los germanos y 10 para los norteamericanos), además de encargarse de vestir a los conjuntos más populares.
Lo curioso del caso es que Nike y Adidas han apostado por estrategias diametralmente opuestas para sacar el mayor jugo de la venta de playeras mundialistas.
Por un lado tenemos a los alemanes, quienes a finales del año pasado dieron a conocer la indumentaria mundialista que utilizarán sus patrocinados durante el próximo verano. De tal modo, la firma europea se ha otorgado cerca de 9 meses para aprovechar al máximo la venta de playeras de equipos como Alemania, México, Argentina, España o Japón.
Por el otro lado nos encontramos con la firma originaria de Oregon, quienes hasta el momento no han dado a conocer la indumentaria que sus equipos emplearán a partir de junio en la Tierra de los Zares. Así, a pesar de que falta menos de medio año para el arranque de la Copa del Mundo, aún no conocemos la indumentaria que emplearán naciones como Portugal, Brasil o Francia.
Es decir, mientras que Nike ha decidido apostar por generar una mayor expectativas, alargando a la vez el tiempo de vida de su producto actual en los anaqueles y confiando en un boom de ventas a unas cuantas semanas del arranque de la Copa del Mundo (mismo que seguramente se verá impulsado por las ejecuciones comerciales a las que nos tienen acostumbrados en época mundialista); Adidas ha preferido dosificar su producto a lo largo de un tiempo considerable, pues incluso cuando el producto de temporada de los germanos ya se encuentra en venta desde el último trimestre de 2017 (sacando provecho también de la temporada navideña), han decidido guardar las indumentarias de visita para una fecha más cercana al Mundial con la intención de sacar provecho al ya citado boom mundialista, el cual muy seguramente se dará a mediados del mes de marzo.
Sin lugar a dudas dos planeaciones muy diferentes e interesantes, pero igual de válidas, en torno a un mismo evento. Evidentemente Adidas parte con una ligera ventaja al contar con un mayor número de equipos y ser patrocinador oficial del certamen; sin embargo, habrá que esperar hasta mediados del próximo mes de julio para saber cuál de estos dos gigantes deportivos se cuelga la victoria mundialista.