Encontrar trabajo no es una tarea sencilla. La meta es aún más compleja cuando hablamos de mercados como el mexicano.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que durante este año en México la tasa de desempleo suba a 3.7 por ciento para llegar a 2.2 millones de personas desempleadas. Si bien la falta de vacantes es un elemento que juega en contra, la realidad es que también existe un fenómeno de percepción de falta de talento, mismo que aunque es una realidad, también responde a una falta de habilidades por parte de los profesionales para crear un curriculum vitae adecuado y “venderse” de manera adecuada en la entrevista laboral.

Una buena presentación, llegar puntual y tener un breve resumen de la oferta son puntos clave para triunfar en una entrevista laboral.

No obstante, estos no son los únicos elementos a cuidar. A continuación enlistamos tres puntos básicos por los que las probabilidades de un candidato en una entrevista laboral caen de manera radical:

No más de un idioma

Sin importar el puesto por el que estés compitiendo, el manejo de uno o más idiomas adicionales al natal es vital para quedarse con el empleo. Desde el 2006, el Centro de Empleabilidad Ibero, y a través del portal de administración de ofertas laborales de la Universidad Iberoamericana, se han publicado más de 52 mil ofertas laborales y el 96 por ciento requerían algún nivel de conocimiento del inglés. Esto refleja que hoy en día prácticamente cualquier puesto de trabajo requiere un conocimiento mínimo de más de un idioma.

Metas poco definidas

Objetivos como “crecimiento profesional” o “desarrollo personal” se han convertido en términos genéricos que carecen de valor frente a un reclutador. Con metas bien definidas, claras y enfocadas al puesto a conquistar las posibilidades aumentan de manera exponencial. Recordemos que ahora, no solamente compites con personas de tu país, sino que la globalización provoca que la competencia sea con personas de otras naciones.

Muchos tecnicismos

Un reclutador decide en los primeros 60 segundos de conocer a un aspirante si lo considera para el puesto o no. Así no sólo se trata de mejorar los conocimientos más técnicos y prácticos; pensar fuera de esta caja será fundamental.

Así los más cualificados en temas técnicos tendrían que desarrollar aptitudes de liderazgo, sociales y emocionales; mientras que el proceso también se vivirá a la inversa.