A estas alturas del partido digital conocemos los principales indicadores de desempeño o éxito (KPI’s). Evaluamos nuestra gestión en redes sociales y sitios web con base a variables como tráfico, alcance, engagement (o conexión), conversión, ventas, entre otros nuevos que surgirán. Sin embargo, a pesar de haber dotado con ciencia a las herramientas de mercadotecnia digital, la parte artística y “esotérica” de estos medios radica aún en el misterioso comportamiento del consumidor y sus impredecibles reacciones ante un contenido adecuado, en el contexto adecuado.