Vinos sin alcohol, el nuevo producto de la innovación tecnológica

Café descafeinado, endulzantes sin azúcar, cerveza sin alcohol. Desarrollos que buscan nuevos públicos que prefieren una vida más sana. Ahora se suman los vinos sin alcohol.

La innovación debe ser parte de las estrategias de las empresas de todos los rubros. Más aún cuando los nuevos públicos están demandando cada vez más variedad.

Por ejemplo, hace algunas décadas, existía un solo tipo de pan: harinas, agua y sal. Ahora, hay inimaginables variedades: pan blanco, pan negro, pan sin sal, pan de molde y un extenso etcétera.

En el mundo de las bebidas alcohólicas pasa lo mismo y el vino es un ejemplo. En los mercados internacionales hay cada vez más variedad de cepas e, incluso, numerosas combinaciones de éstas.

Lo más novedoso que se puede advertir a partir del uso de nuevas tecnologías es el nacimiento de un vino sin alcohol. O con casi nada de alcohol.

Es en Chile, donde gracias al apoyo de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), a través de su línea de Capital Semilla, se desarrolló un proyecto de vino desalcoholizado que generó el primer cabernet sauvignon con graduación alcohólica inferior a 1%.

Según publicó DF, el producto mantiene “las cualidades organolépticas del original, así como también sus propiedades antioxidantes”, pero transformado en una “alternativa de consumo para quienes conducen, son diabéticos o simplemente se preocupan por su salud y el consumo de calorías”.

Iniciativas público-privadas

De este tipo de investigaciones, sólo para el caso del vino, hay más de una decena en ejecución. Son iniciativas público-privadas que cuentan en Chile con una inversión total de US$ 17,55 millones, según consigna La República. Por ese sistema, Corfo aporta el 50 por ciento.

Los proyectos apuntan, en general, al mejoramiento de la calidad del viñedo, sustentabilidad y transferencia tecnológica.

Entre los avances se destaca un desarrollo de Fraunhofer Chile, que con la ayuda de la Universidad de Talca desarrolló un polímero sintético capaz de atrapar selectivamente compuestos fenólicos “no deseables”, propios de la producción del vino, y que dependiendo de su concentración pueden alterar las características organolépticas del producto.

También Samsung Chile está en este tipo de innovaciones en la industria del vino, en este caso en los refrigeradores. La Flex Zone, por caso, es un sistema de ventilación independiente con niveles de frío predefinidos e independientes. Uno de ellos permite genera un ambiente similar al de una cava de vinos.