Videojuegos y nostalgia ¿Formula de éxito seguro en el marketing?

Desde su origen, el mundo de los videojuegos se ha caracterizado por un factor inamovible: la innovación tecnológica. Sin embargo en los últimos años, en donde los consumidores ya no se sorprenden tan fácilmente con los avances técnicos de las consolas y los dispositivos, un factor inesperado ha ayudado a convertir a esta industria en una de las más exitosas en el campo del entretenimiento: la nostalgia. 

El ejemplo más claro de esto fue el reciente lanzamiento del Mini-NES, un replica en miniatura del Nintendo Entertainment System lanzado por la gran N en 1989, cuyo éxito fue estremecedor desde que se anunció. La pequeña consola -que cuenta con 30 videojuegos clásicos pre cargados y tan sólo necesita de un cable HDMI y una toma de luz para funcionar- resultó un éxito total para la compañía japonesa, que en una semana logró vender 3 veces más unidades que las que ha vendido el Wii U en toda su historia.

Tan presente se encuentra el factor nostalgia en las tendencias actuales de los videojuegos, que según el reconocido medio especializado IGN, los dos títulos más esperados actualmente por la comunidad gamer son remakes de dos clásicos esenciales en la historia de la industria: Final Fantasy VII de Square Enix y Resident Evil 2 y de Capcom.

Videojuegos + Nostalgia es una combinación que ha resultado rentable en términos de marketing, pero que también ya se está analizando como un fenómeno cultural contemporáneo. Para muestra está la campaña “History Worth Playing” creada por la agencia DDB Spain para el Computer Spiele Museum of Berlin

“Radio Game”, la pieza principal de esta campaña, es un videojuego cuya temática gira en torno al 35 aniversario de la creación del mini ordenador Spectrum ZX y que lleva la interactividad con el usuario a otro nivel. Para poder acceder algunas características especiales de este videojuego es necesario grabar sonidos que aparecen en anuncios publicitarios emitidos en diferentes estaciones de radio.

De igual manera se han creado gráficas y pósters que se han repartido por todo Berlín, los cuales tienen secretos que ayudarán al usuario a acceder y avanzar en el videojuego,


Ante todo este panorama una pregunta surge de manera natural: ¿Es la nostalgia el camino a seguir para la industria del videojuego? ¿Se podría decir que el concepto de nostalgia está contradiciendo a las raíces de innovación tecnológica propuestos en los primeros días de las consolas de entretenimiento virtual?

Como siempre, estas respuestas parecen estar muy claras para las vacas sagradas del negocio: Nintendo y Capcom.

Nintendo acaba de dar un golpe autoritario con el lanzamiento de The Legend of Zelda: Breath of the Wild para Nintendo Switch. El videojuego –que según los críticos especializados podría ser uno de los mejores videojuegos de la historia– retoma una de las franquicias más emblemáticas de la historia y da un giro de 180 grados al re inventar su gameplay y las formulas que hicieron al título reconocible por más de 25 años.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild ha tenido un éxito tan abrumador en sus primeros días en las tiendas, que se pronostica que el título ayudará de manera sustancial a Nintendo a revertir el pésimo 2016 que tuvieron -en el cual sólo ingresaron un total de 4,464 millones de dólares por concepto de ventas-.

De igual manera, Capcom decidió re inventar la saga de Resident Evil para su última entrega, teniendo un éxito inusitado para la compañía. De iniciar como uno de los pioneros del género Survival Horror, la saga pasó a convertirse en un videojuego de acción y disparos, perdiendo a muchos fanáticos en dicha transición.

Para Resident Evil 7, la entrega más reciente, Capcom decidió regresar a las raíces que hicieron popular a esta franquicia en un inicio, para transformarlas en una experiencia totalmente nueva y única. El altamente aclamado título -que según expertos es el mejor de la saga- se caracterizó por el uso de la realidad virtual y mecánicas de juego muy poco vistas en el género del Survival Horror.

En definitiva la nostalgia es una garantía para vender videojuegos, pero como ha quedado demostrado, no se debe considerar como la única alternativa a seguir. Por su naturaleza, el entretenimiento virtual apelará a la innovación y su camino debe de estar siempre anclado a este concepto. De no ser así, se perdería un elemento vital para el avance de la cultura: la curiosidad por descubrir algo nuevo.

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