Una misma talla, diferentes tamaños de jeans. Consumidora explica el fracaso de las medias en ropa

Las ventas de jeans en retail habrían alcanzado los 129 mil 800 millones de dólares durante 2016, según estimados de Euromonitor.

La crítica contra las tallas reducidas ha sido una constante en e retail de moda, pues sopone la promoción de estereotipos que han provocado todo tipo de alteraciones en los consumidores.

Sin embargo, a pesar de que las críticas se han lanzado contra los estereotipos que tallas reducidas provocan, el hecho de que se trata de productos manufacturados en cantidades millonarias, así como el hecho de que se tiene que trabajar con patrones establecidos desde hace décadas, son parte de la causas que han retraído la diversificación en los productos de mayor medida.

Un ejercicio que ejemplifica el problema de las tallas que han institucionalizado las marcas de retail fue realizado por la editora Beatriz Serrano para BuzzFeed.

“Según Primark, Zara, Pull&Bear y H&M gasto una 34. En Berskha y Stradivarius gasto una 36. Y mención especial a Mango, la tienda en la que gasto una 35. Si como decía más arriba solo hubiese entrado en una de las tiendas mi sensación sería la de haber engordado o haber adelgazado al descubrir que la talla que suelo utilizar no me entra o que unos pantalones me quedan grandes, cuando probablemente no sea cierto (…) la única solución que se me ocurre es la de no pensar en tallas. No obsesionarse. Son mentira”, concluyó Serrano en su nota para el medio.

La perspectiva de esta editora reveló cómo un producto puede impactar negativamente en el consumidor, luego de que las marcas parecen desfasadas al no contar con productos que se adapten a los nuevos estilos de vida de los consumidores, donde estos cuentan con cuerpos que responden a nuevas dietas o la monotonía que implica trabajar en oficinas y poca actividad física.

También es un problema de maquila que no responde a las necesidades de cada uno de los mercados en los que se tiene presencia, por el contrario, se han establecido tallas sin pensar en las particularidades de los consumidores, por tratarse de prendas “baratas”, que han estandarizado medidas para lograr manufacturarlas de manera masiva.

El problema de las tallas
Dos usuarias de redes han expuesto el problema de las tallas mal hechas. El caso más reciente fue expuesto por Danu Deva Clyne. La consumidora británica criticó que un mismo modelo de jeans talla 14 era absolutamente distinto en al menos tres piezas comparadas por ella.

“Aquí hay suficiente presión sobre las mujeres para parecerse a las celebridades que ven en las redes sociales. Tener tamaños que difieren de tienda en tienda es bastante malo, pero es realmente malo cuando está en la misma tienda con el mismo producto”, criticó Deva en un trascendido dado a conocer por el diario The Sun.

Otra acción denunciada en redes ocurrió cuando Deena Shoemaker mostró como vestía seis pares distintos de pantalones y shorts de diferentes tallas y estos le quedaban completamente igual.

El caso expuesto por Danu Deva Clyne:

El experimento conducido por Deena Shoemaker: