Una de las grandes incertidumbres que la guerra comercial entre China y Estados Unidos ha dejado es el futuro de Apple luego del veto a Huawei en el mercado estadounidense.

Luego de las prohibiciones para el abrasante chino en la Unión Americana, muchos especialistas indican que es cuestión de tiempo para que el gobierno chino pague a Estados Unidos con la misma moneda, en donde el tipo de cambio sería Apple.

Apple, la que más perdería

El posible escenario fue rápidamente leído por el mercado por lo que no resultó extraño que en el momento en el que se desató el conflicto comercial la compañía de la manzana perdiera 52 mil 710 millones de dólares en la Bolsa, lo que significó una caída de 05.81 por ciento, según datos entregados por Reuters.

El dato no es cosa menor para la empresa fundada por Steve Jobs toda vez que, hasta marzo pasado, China se ubicaba como el tercer mercado más importante en términos de ingresos.

Aún cuando los ingresos provenientes del mercado asiático han venido a la baja (el año pasado representaron al pasar de 21.30 por ciento al 17.61 por ciento entre marzo de 2018 y 2019, lo cierto es que la actividad de la firma en aquel país aun supone 10 mil 218 millones de dólares para el negocio de Apple.

Dependencia en China

Gran parte de la preocupación radica en la elevada cantidad de socios chinos con los que trabaja Apple en la fabricación del iPhone.

De manera periódica, la compañía publica un listado en el que se enumeran a los más de 200 proveedores con los que trabaja en más de 43 países y una mirada rápida a este documento, permite entender la dependencia que la cadena de producción de Apple tiene de muchas fábricas chinas y taiwanesas.

Por ejemplo, se sabe que Sunwoda Electronic, con sede en Shenzhen, proporciona las baterías del iPhone, mientas que BYD Electronic, una spin off del fabricante de coches chino BYD, entrega piezas para la fabricación de dicho móvil.

A estas se suman otras empresas como AAC Technologies (fabricante de receptores, módulos de altavoz miniaturizados, micrófonos), Cathay Tat Ming Precision Metal Products (producción de metales), Chengdu Homin Technology (piezas de contacto de la batería, elemento de protección) o China Circuit Technology (circuitería).

Si Pekín siguiera el camino de las restricciones, nuevamente la relación de Apple con algunos de sus proveedores se vería afectada.

Aunque los chips de la serie ‘A’ los diseña Apple, los produce TSMC, el mayor fabricante de semiconductores del mundo cuyas fábricas se encuentran en China y Taiwán.

El ensamble del iPhone corre a cargo de Foxconn, al mismo tiempo que la marca norteamericana también tiene acuerdos con Pegatron (que produce principalmente electrónica de consumo, computación y comunicación).

iPhone a México

En este momento el 90 por ciento de los productos que vende Apple están ensamblados en China; sin embargo Apple quiere que este termine.

Un reciente reporte de Nikkei Asian Review, menciona que Apple solicitó a sus proveedores que estudien la posibilidad de trasladar entre el 15 al 30 por ciento de su producción en China a otros países, entre los cuales se incluye México.

Esta solicitud se ha hecho a socios clave para la producción del iPhone como Foxconn , Pegatron , Wistron , Quanta Computer; iPad como Compal Electronics y AirPods, entre los cuales están Inventec, Luxshare-ICT y Goertek, mientras que los países considerados para para mover la producción son México, India, Vietnam, Indonesia y Malasia.

No queda claro en que medida y bajo que condiciones se puede mover la fabricación de las piezas a los países mencionados; sin embargo, queda claro que existe la posibilidad de que tu siguiente iPhone se Made in México.