En un esfuerzo por aterrizar con éxito en la sede de la próxima edición del Super Bowl, Pepsi ofreció una tregua a su rival Coca-Cola, hecho que en pocas horas ha ganado especial atención en redes sociales.

Utilizando el hashtag #TogetherIsBeautiful -que hace referencia a la última campaña de Coca-Cola-, la marca estrella de PepsiCo compartió una imagen en su cuenta oficial de Twitter en la que aparece una estatua eventual de su fundador Caleb Bradham junto a una estatua de bronce de tamaño natural del fundador de Coca-Cola, John Pemberton, que se ubica a las afueras del World of Coca-Cola (exposición permanente que narra la historia de la marca roja) en el centro de Atlanta, muy cerca del perímetro en el que se llevaran a cabo todas las actividades previas al Super Bowl. Ambos personajes parecen estar a punto de chocar un vasos con sus respectivas marcas.

La peculiar imagen se acompaño del siguiente mensaje: “Hey @CocaCola, gracias por ser tan buenos anfitriones para #SBLIII esta semana. Estamos de acuerdo en #TogetherIsBeautiful, por lo que nos gustaría reunir a nuestros fundadores para tener un grito de celebración y declarar un #ColaTruce temporal para el gran día. ¡Nos vemos en @WorldofCocaCola pronto!”.

Desde AJC, aseguran que ante la llegada de Pepsi como patrocinador, Kate Hartman, dijo en días previos “vamos a darles la bienvenida con una Coca Cola y una sonrisa”. Así, la respuesta llegó casi de inmediato.

No obstante, la estatua temporal de Pemberton fue retirada y Pepsi no dejó espacios para la especulación con un mensaje en el que puso en tono de duda el claim que desde hace algunos meses profesa su rival. Al momento del cierre de esta nota, no había respuesta de Coca-Cola a este último mensaje.

Anotar un touchdown y llevarse el juego

Lo que si quedo claro fue la estrategia de Pepsi por convertirse en “la marca” de esta edición del Super Tazón al convertir el intento de tregua en una estrategia de marketing social a favor de los habitantes más necesitados de la sede del Super Bowl.

Atlanta es la casa de Coca-Cola y luego del patrocinio pagado por Pepsi para la edición LIII del Super Bowl, esta última firma ha puesto en marcha una abrumadora campaña BTL para disimular el predominio de la marca local. Esto parece ser sólo el comienzo de un esfuerzo mucho más agresivo con el que Pepsi espera convertirse en la marca más recordada de esta final de la NFL, incluso en casa de su fraternal rival.