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“Trabajadores exigen flexibilidad, pero también necesitan sentirse parte”: Blueberry Fox

El desafío en la era de trabajo híbrido, “los trabajadores quieren y exigen flexibilidad, pero también necesitan sentirse parte, generar nuevos vínculos y desarrollar relaciones”.

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  • En la nueva normalidad, el trabajo híbrido está siendo la tendencia en las organizaciones.

  • No obstante, el reto se presenta en el cuidado del capital social.

  • Los movimientos del hogar a la oficina tendrán que verse reforzados en un clima que promueva la generación de vínculos y relaciones.

La noción de trabajo cambio drásticamente a nivel internacional en los últimos años de pandemia ocasionada por la Covid-19. Para evitar el contagio se impulsaron diversas prácticas de trabajo por parte de las empresas, con modalidades flexibles o desde casa. Hoy en día, el regreso a la “normalidad” pareciera ser todo menos eso, ya que las organizaciones vieron en los modelos flexibles oportunidades para continuar con la productividad y conexión y desearon perpetuarlos. Para Gustavo Calicchio y María Victoria Bernárdez, socios fundadores de Blueberry Fox -consultora de innovación y transformación cultural-, el desafío en la era de trabajo híbrido, “los trabajadores quieren y exigen flexibilidad, pero también necesitan sentirse parte, generar nuevos vínculos y desarrollar relaciones”.

Y es que el “home office” fue una medida radical para muchas empresas que no estaban preparadas para la digitalización para garantizar, en gran medida, la salud y bienestar de sus trabajadores, y por supuesto, para cumplir con sus objetivos. Antes de la pandemia, la cifra era inferior al 3 por ciento, indican datos de las Naciones Unidas.

Al menos en Latinoamérica, unos 23 millones de personas estuvieron trabajando a distancia en la región y entre el 20 y 30 por ciento de los asalariados lo hicieron efectivamente.

Aunque en un principio brindó garantía y seguridad, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reveló que los empleados que trabajan desde el hogar tienden a trabajar más horas cuando están trabajando en las oficinas, ya que el tiempo que se utilizaba en el desplazo es sustituido por actividades laborales y desaparecen los límites entre trabajo remunerado y vida personal.

“El teletrabajo, en general, puede dar lugar a un horario más prolongado y a un aumento de la carga de trabajo durante las noches y los fines de semana”, apunta la OIT.

Según los socios fundadores de Blueberry Fox, uno de los grandes aprendizajes que dejo la pandemia es que el intercambio virtual no puede reemplazar la experiencia de integración física en un equipo de trabajo.

“Aunque el trabajo a distancia está permitiendo una comunicación relativamente fácil con nuestro equipo cercano, son las conexiones sociales con los colegas lejanos las que resultan un poco más complicadas”, apuntaron.

Las formas flexibles de trabajar, si bien alejaron a los colaboradores entre sí, también hicieron que se aumentaran las formas de interacción, indica un estudio de Microsoft 365.

A decir de los socios de Blueberry Fox, cuando se trabaja de forma remota, la comunicación se planifica y hace difícil que los trabajadores se conecten de forma casual.

“Las relaciones a menudo se construyen en situaciones en las que ni siquiera somos conscientes, un saludo en el ascensor, un café, una charla posterior a una reunión, o un encuentro luego del trabajo. Las personas generamos confianza pasando tiempo juntas, conociéndonos desde lo profesional, pero principalmente desde lo personal”, puntualizaron.

En esa línea, la virtualidad alejó a los colaboradores, ya que hace más compleja la generación de relaciones y vínculos.

Las nuevas generaciones exponen que es más importante el contacto, trabajo en equipo y networking para crecer de forma profesional y personal.

Con el alto avance de vacunación, las empresas comienzan a tomar nuevos caminos en los modelos laborales y los que predominan en la región son el híbrido, remoto y muchas organizaciones buscan regresar de manera física.

Entre todas las tendencias, se espera que en 2022, las organizaciones apostarán por el trabajo híbrido, lo cual es una combinación entre las actividades presenciales y otros trabajos en casa.

 

La importancia del capital social y la flexibilidad para sentirse parte de la empresa

De acuerdo con Gustavo Calicchio y María Victoria Bernárdez, socios fundadores de Blueberry Fox, las nuevas generaciones consideran que las relaciones y los vínculos son esenciales para el desarrollo profesional y personal.

Casi las tres cuartas partes de los empleados (72 por ciento) dicen que es importante poder socializar con sus colegas durante, e inclusive luego de la jornada laboral.

En ese sentido, los entornos híbridos que son la tendencia de modelos de trabajo en el mundo deben de fortalecer las relaciones tanto con cercanos como con lejanos.

“Las redes formales e informales construidas sobre relaciones de confianza y reciprocidad constituyen el capital social de una organización y es fundamental para a la cohesión, el desarrollo y el bienestar de las personas. Así mismo es lo que permite que el conocimiento fluya, ayudando a sus miembros generar nuevo conocimiento y actuar en forma coordinada, haciendo que su valor como equipo sea mayor que la suma de sus individualidades”, aseguran los socios de Blueberry Fox.

En un panorama de desequilibrio, las empresas tendrán que buscar el equilibrio entre el home office y la presencialidad, la productividad con el bienestar, la eficiencia con la innovación y la flexibilidad con el sentido de comunidad, concluyeron los socios.

Datos de la encuesta EY 2021 Work Reimagined Employee Survey aseguran que, el bienestar y la satisfacción de los empleados son primordiales en las organizaciones debido a que “la mayoría de los empleados están dispuestos a dejar su trabajo actual si no se les ofrece la flexibilidad que desean, y los millenials son dos veces más propensos a renunciar que los baby boomers”.

El bienestar está relacionado con el sentido de pertenencia de los empleados. Asimismo, muestran resultados positivos con servicios financieros y quienes no se encuentran prosperando, la mayoría reporta un clima laboral que no permite prosperar el bienestar.

“El desafío para las organizaciones es cuidar el capital social en un mundo en el que reina el descontento en los ámbitos de trabajo, por lo que la cultura, los vínculos y el bienestar, junto con la flexibilidad personal, toman más importancia que nunca en la agenda de Recursos Humanos de las empresas, y serán clave para adaptarse y capitalizar oportunidades”, finalizaron los socios de Blueberry Fox.

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