Tapar el ruido con más ruido….

Porque el ruido va más allá de lo que concientizamos… A nivel inconsciente, es capitalizable.

Por Paco Santamaría y Anaí Aguilar
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Anaí Y. ¿Qué pasa con el ruido? En el DF es desquiciante, suficiente ruido hay en las calles, como para tapar el ruido con más ruido. ¿Qué tan sensible eres al ruido?

Paco X. Ya me he vuelto un insensible. He perdido la capacidad de filtrar el sonido que me gusta y que no me gusta. Hace mucho que no tengo un buen encuentro con el silencio y respiro hondo. Me has hecho pensar que no conozco el verdadero silencio. Parece como si el mundo hiciera un complot o “ellos” para que yo no escuche lo que en realidad quiero escuchar o lo que vale la pena. ¿Te gusta lo que escuchas todos los días o eliges lo que escuchas?

Anaí Y. Yo si soy histérica con el ruido, sobre todo cuando esta a nivel de mi inconsciencia… Cuando toca ese lugar, es un caos. Sufro de esquizofrenia de ruido y ni siquiera sé si eso existe. Todo el día hay ruido, y cuando me subo a mi coche lo primero que hago es aislarlo con más ruido: el radio (que cuando se combina con tráfico, #sufrocomoprecious), un buen disco mp3 o mi iPod. Lo trato de entender, pero no lo hago. ¿Entiendes como tapamos ruido con más ruido?
Paco X. Tú y yo escribimos esta columna a distancia por BB y me imagino tu ruido. Mi ruido es diferente, está lleno de malas noticias en la radio, claxonazos, quejas, maldiciones, sin música. Para ti la música y el MP3 es ruido. Al final todo es una capa de ruido que no nos permite escucharnos a nosotros mismos. Sí es un cliché pero esa voz interna que te dice qué quieres, qué te gusta y qué no te gusta. Ruido. Es tan importante el silencio y tu silencio, la “non communication” dice más que la comunicación o los gritos. ¿Has escuchado tu silencio? ¿Te escuchas a ti misma?

Anaí Y. ¡Ay! Ahora si hiciste ruido en mi cabeza con esa pregunta. No sé, nosotros somos pragmáticos, no nos da tiempo de escucharnos, y así lo buscamos. Por eso la idea de Steve Jobbs es perfecta, porque nos vende la idea de “música en tu bolsillo”. ¿Para que la necesitaríamos con tanto ruido? Precisamente por eso, porque nos gusta, porque estamos educados para no guardar silencio, porque el silencio es sinónimo de soledad, y hoy, no nos gusta la soledad, y si la hay, la publicidad se encarga de capitalizarla. Cuando he podido escucharme, compro un reloj con un sonido molesto: tic tac; lo peor, tardé en sacarlo de mi cuarto. ¿Tú lo haces?

Paco X. Mírame desde aquí, los de mi generación no queremos escucharnos, porque no nos gusta lo que vamos a escuchar: vacios, problemas de identidad, quimeras, wannabesmos, mucha soledad y desesperanza. Pero nos encanta hacernos pendejos, somos los mejores para hacerlo. Por eso los X gestamos las mejores bandas de música en nuestros tiempos, quizá la música es de las pocas cosas buenas que si construimos. Pero al final generamos buen ruido para evadirnos a gusto.¿ Es el mismo ruido el tuyo que el mío ?

Anaí Y. No definitivamente no. Tú puedes escuchar voces, discusiones, noticias, ruido en resumen, las 2 horas que pasas en el tráfico y no te molestas en cambiar de estación. Yo tengo que apretar un botón más de 10 veces para poder estar “conforme” con ese ruido…. Yo a mi ruido le llamo iPod, y a la generación de él: iTunes.

Paco X. Ruido diferente, pero al fin ruido. ¿Cuál de los dos prefieres: el mío o el tuyo?

Anaí Y. Mi ruido ¡Ja! Es más comercial. El tuyo son solo voces en tu cabeza. Lo que me cuestiona es ¿cómo conviertes el ruido en una forma comercial? ¿Cómo lo conviertes en una forma atractiva?

Paco X. Jaja ya ves, no te disgusta tanto tu ruido al final  del todo. El ruido que vende y que es comercial es el ruido que te ayuda a evadirte, ese sí que se vende muy bien, ¿conoces algún ejemplo?

Anaí Y. ¡Si! Y va a sonar medio volado, pero la música tecno, estudiada y no toda, lleva el mismo “número” de beats que el bebe escucha cuando está en el útero de la mamá…. Esa música te mete en una dimensión un tanto conocida y ese ruido me gusta…. Medio weird, ¿no?

Paco X. A mí el ruido que me gusta es el de una palabra sincera de una mujer, un amigo o alguien querido. Compro ruido en forma de series y películas. ¿Qué ruido compras más?

Anaí Y. ¡Ah! Otro ruido que me encanta es el del agua… Poco comercial, pero es increíble! Yo consumo ruido prendiendo la tele…no te pasa que no la vas a ver, estás leyendo o trabajando en la lap o en tu cel, y la prendes para cubrir el silencio?

Paco X. Yo hace 3 años que dejé el vicio de la tele, ahora me conformo con una buena platica, ese ruido si me gusta. Ah sí y el “pling”, del sonido del dinero.

Anaí Y. Nunca había asociado el dinero con ruido. ¿Tiene más profundidad ese argumento, o solo el “pling” de las maquinitas de casino?

Paco X. Si el dinero tiene sonido en la mente de cada uno de nosotros, como una caja registradora cuando cerramos un negocio o cuando vemos ya un deposito en nuestras cuentas: ¡“pling”! Ese ruidito es rico aunque distrae un poco de otros sonidos mas auténticos. En fin, ¿qué sonido no comprarías nunca y no te gusta escuchar ?

Anaí Y.
Odio el “tic-tac” que nos va pisando los talones a todos. Es nuestro mejor amigo y nuestro peor enemigo: el tiempo. Ese para que veas hace más ruido en mi cabeza que cualquier otro. ¿Te has puesto a pensar la densidad del tema? Las empresas han capitalizado los ruidos hasta hacer que la gente reconozca su marca, con 2 tonos. ¿Qué pasa con Nokia, MSN, BBMSN, Mac, Microsoft, Telcel? Fácil, sólo expiden dos notas musicales y nos dicen su nombre. Sin más ni más.

Paco X. Pero, ¿cómo es que tú reconoces el “tic-tac” si naciste en la era de los relojes digitales y esos no hacen ruido? ¿De dónde sacaste eso del “tic-tac”?

Anaí Y. Se me ocurrió ir a comprar, por moda o ya ni se, un reloj retro que hacía “tic-tac”, y eso no es lo peor… Ponerlo en mi cuarto, y como resultado 6 meses después estoy loca y un poco desquiciada por ese sonido.

Paco X. Compraste un ruido retro, que ni siquiera es útil. Lo que si es que los ruidos y las marcas deben de ser congruentes y dejarnos desconectar a veces para pensar, eso como clientes lo agradecemos, ¿o no?

Anaí Y. Si exacto. Hemos llegado al punto de querer estar todo el día conectados en lugares virtuales, que nos desconectamos de la vida real… Y nos perdemos de muchas cosas. No todo el tiempo, tic-tac, es aprovechable para las marcas; y si si, estamos perdidos.

Paco X. Claro, intento resumir. Que las marcas nos den chance de poner pausa al ruido.

Anaí Y. ¿Y cómo pretender que lo hagan si su lema favorito es “para existir, haz ruido”?

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