• El 28 por ciento de los ciudadanos afirman que las marcas tienen la obligación moral de ser respetuosas con el medio ambiente.

  • Más del 60 por ciento de los usuarios mexicanos creen que los envases de cartón son más respetuosos del ambiente que uno de plástico.

  • Un aproximado de 13 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos cada año.

Desde hace algunos años, diversas marcas y empresas alrededor del mundo han puesto en marcha algunas campañas y proyectos dedicados a reducir el uso de plástico en sus envases, empaques y productos.

La iniciativa tiene como fundamento la exigencia del consumidor por relacionarse con marcas mucho más responsables y comprometidas con el medio ambiente, demanda que se ha comprobado tiene gran influencia en las decisiones de compra.

Un estudio global de la consultora GfK apunta a que el 76 por ciento de los consumidores espera que las marcas adquieran cierto nivel de compromiso ecológico. De hecho, el 28 por ciento de los ciudadanos afirman que las marcas tienen la obligación moral de ser respetuosas con el medio ambiente.

Ádios a los popotes

De esta manera, a mediados del año pasado marcas como  Starbucks y McDonald’s decidieron retirar el uso de popotes en sus establecimiento y sustituirlos por pajillas fabricadas con materiales mucho más amigables con el medio ambiente como el cartón.

La estrategia fue bien recibida si consideramos la conciencia que el consumidor tiene sobre este tipo de acciones y tendencias sustentables.

Más del 60 por ciento de los usuarios mexicanos creen que los envases de cartón son más respetuosos del ambiente que uno de plástico, según mostró el Estudio de Packaging 2017 del Departamento de Investigación de Merca2.0, mismo que además mostró que el 33.4 por ciento está totalmente de acuerdo con a afirmación “un envase de cartón es más respetuoso del medio ambiente que uno de plástico”, mientras que el 32.1 por ciento sólo manifestó estar de acuerdo.

Relación entre marcas y plástico

Y es que la relación entre las empresas y la contaminación es clara y cada vez más determinante frente al consumidor.

De acuerdo con el Informe Estado del plástico 2018 de ONU Ambiente, un aproximado de 13 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos cada año. Este número es fácilmente relacionado a ciertas marcas, que de manera tóxica conviven con la fauna marina de los océanos y mares.

Así lo revela un proyecto llevado a cabo por por el movimiento Break Free From Plastic que, junto con Greenpeace organizaron 239 limpiezas de plástico en 42 países para hacer una auditoria de la basura plástica y a las marcas que pertenecen.

Los resultados revelan que, de las 187 mil piezas recolectadas, la mayor cantidad de basura corresponde a desechos de la marca Coca-Cola, seguida de productos de PepsiCo, Nestlé y Danone. El top 10 de residuos plásticos más desechados lo completan Mondelez International, Procter & Gamble, Unilever, Perfetti van Melle, Mars Incorporated, Colgate-Palmolive.

Una alternativa con sabor a aguacate

Ante este escenario, se ha abierto un nuevo campo de negocio que tiene que ver con el desarrollo de utensilios y demás productos sustentables que pueden reemplazar al plástico en las propuestas comerciales de la marca.

Tal es el caso de Biofase, una empresa mexicana que logró convertir la semilla del aguacate en la materia prima para fabricar cubiertos y popotes, los cuales se biodegradable en sólo 240 días.

La propuesta es especialmente interesante si consideramos que no sólo se trata de una iniciativa pro ambiente, sino que además promueve el uso total de los recursos, aspecto que también es una de las tendencias más apreciadas por el consumidor actual.

Es la máxima expresión de un consumo sustentable y la importancia que esto tiene para el cliente. El tema de la sustentabilidad está modificando la forma en la que se hacen negocios y, por ende, a la propia economía, en donde los consumidores demandan soluciones que permitan aprovechar al máximo los recursos no sólo en temas de producción o distribución, sino en el uso final de los propios productos y servicios.