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Sostenibilidad impulsa economía de Dinamarca; encabeza competitividad

La competitividad de Dinamarca nace por el bienestar de la población, políticas públicas y con la situación geográfica de cada entidad, ya que es utilizado como un medio de acceso a los países cercanos.

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  • Dinamarca ocupa el lugar número uno en competitividad a nivel mundial, según el ranking de IMD.

  • La sostenibilidad de sus políticas públicas a corto y mediano plazo impulsan su crecimiento económico y rentabilidad.

  • Esta tiene su origen en la integración de las políticas públicas, situación geográfica y buenas relaciones institucionales.

 

Dinamarca se posiciona como un ejemplo internacional de transición a las economías verdes y también en como la sostenibilidad de políticas puede ayudar a una nación para ser atractiva y la más competitiva a nivel mundial. La llegada de la Covid-19 causó grandes estragos en la nación, pero se lograron amortiguar con cambios estructurales en corto plazo y en un mediano plazo con la priorización de la política climática, la preparación para el envejecimiento de la población y la aceleración digital del país, indican datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo con Business School of Management and Leadership Courses (IMD), Dinamarca se encuentra en el nivel número de competitividad mundial y es que como uno de los mercados más pequeños del mercado europeo ha demostrado que se puede adquirir ventaja con la sostenibilidad y una ordenada gestión gubernamental.

El hecho de poner énfasis en políticas que mejoren la calidad de vida y productividad ha hecho que el país se caracterice por tener gran eficiencia gubernamental en su marco institucional, legislación empresarial y marco social.

En cuanto a calidad de vida, Dinamarca tiene gran desempeño en empleo, educación, calidad medioambiental. El ingreso familiar es de 33 mil 774 dólares al año, superando por más de 3 mil el promedio de los países miembro de la OCDE que se ubica en 30 mil 490 dólares al año.

Respecto a la educación, el 82 por ciento de los adultos de 25 a 64 años tiene educación media superior, superando el promedio de 79 por ciento.

Al pedírseles que calificaran su satisfacción general ante la vida en una escala del 0 al 10, los daneses le otorgaron una calificación promedio de 7.5, cifra mayor que el promedio de la OCDE de 6.7”, apunta el Better Life Index realizado por la OECD.

 

Sostenibilidad no solo habla de economía verde, sino de políticas: el caso de Dinamarca

Cuando se habla de sostenibilidad, muchas personas lo asocian a las políticas ambientales; no obstante, “el desarrollo sostenible busca la integración mutidimensional, es decir que requiere el diseño e implementación de políticas públicas multisectoriales: económicas, sociales, culturales, educativas, de salud, ambientales, etc”, apunta Grethy Manzanares Garmendia en su investigación Desarrollo sostenible y políticas públicas: enfoque de la ONU y ecología política.

Considerando las dimensiones la política danesa es sostenible, uno de los principales ejemplos está en los aumentos de la edad de jubilación, ya que como se vislumbró en los datos anteriores, el país tiene una alta calidad de vida.

Asimismo, la reducción de las emisiones de carbono se encuentra al centro de su estrategia. La Ley del Clima adoptada por el parlamento en 2020 establece una obligación de reducir emisiones de carbono al 70 por ciento, lo cual sitúa al país con gran ambición frente a los países de la OCDE.

Un ejemplo de la efectividad de las políticas se muestra con el siguiente dato: en 2009 el uso del carbón se situaba en 49 por ciento y en 2019 llegó a un 13 por ciento y siguen avanzando las fuentes de energía limpia, como la energía eólica y solar.

Actualmente, el 47 por ciento de la energía se produce a partir del viento y el país tiene planes de expandir sus parques eólicos para 2030. No por nada, Dinamarca ha establecido el objetivo de independizarse de los combustibles fósiles para 2050.

Ello, ha demostrado que las medidas de política ambiental, pueden afectar competitividad de las empresas expuestas al comercio.

El interés por la competitividad del país nace por el bienestar de la población, políticas públicas y por la situación geográfica del país, ya que el país es utilizado como un medio de acceso a los países cercanos; además, mantiene excelentes relaciones en lo comercial y política.

“El país presenta un buen clima de negocios, alto nivel tecnológico, servicios logísticos muy desarrollados, y prácticas administrativas que reducen enormemente los trámites burocráticos”, indica el Consorcio Zona Franca Vigo.

En ese mercado altamente competitivo, los consumidores exigen productos de calidad, precios favorables y que respeten el medio ambiente.

Con lo anterior es visible que la economía de Dinamarca se guía por un mercado moderno. Entre sus industrias más avanzadas se encuentran los productos farmacéuticos, transporte marítimo, energía renovable, y un sector agrícola con alta tecnología.

“Una economía de mercado moderna, el alto peso del sector público en la economía y el poder adquisitivo de los daneses son aspectos que definen a Dinamarca”, puntualiza el Consorcio Zona Franca Vigo.

En cuanto a competitividad mundial, el país ocupa el puesto 38 en el ranking de exportadores a nivel mundial y el 36 de importadores. Su principal destino de exportaciones es Alemania con una cuota del 14.52 por ciento, Suecia con 10.47 por ciento, Reino Unido con 6.21 por ciento, Noruega con 5.88 por ciento y EU con 4.41 por ciento con productos mecánicos, farmacéuticos, material eléctrico, combustibles, aceites minerales y aparatos ópticos de medida y médicos.

En cuanto a las importaciones Alemania sigue en el primer lugar con una cuota de 22.49 por ciento, seguido de Suecia con 11.79 por ciento y Países Bajos con 7.64 por ciento con aparatos mecánicos, material eléctrico, vehículos automóviles, tractores, combustibles y aceites minerales y productos farmacéuticos.

La competitividad del país se impulsa por las políticas sostenibles y por los indicadores socioeconómicos del sector exterior, cuentas públicas, nivel de vida que superan a muchos de sus vecinos y socios europeos.

 

 

 

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