Si quieres conocer a tus clientes, pon atención al Facebook

Santiago, Chile.- Si hace 15 años alguien nos hubiese dicho que podíamos conocer a cada uno de nuestros clientes – todos juntos- en la red, habríamos pensado que se trataba de una trama de ciencia ficción. Hoy, las redes sociales y en especial Facebook, nos dan la pauta para saber quién es quién y qué es lo que necesita cada uno. Cada publicación, cada comentario, nos permite descubrir un perfil que, analizado, se convierte en potente herramienta para nuestra campaña.

Así las cosas, no resulta difícil utilizar la mayor red social de estos tiempos, como una guía para descubrir las motivaciones de clientes y clientes potenciales. Si das una vuelta por sus muros, seguro que te encontrarás con estos y otros personajes.

El comprador. Por lo general aparece recomendando marcas y utiliza el Foursquare en forma habitual. Es optimista y gusta del humor. Poco dado a publicar aspectos más personales.

El negativo. Todo le parece mal. Se queja de los servicios, los productos, los políticos (¡quién no!) y hasta de sus más cercanos. Es difícil dejarlo contento porque su mirada está siempre enfocada en lo que falta, no en lo que hay.

El amante de los “peros”. Se diferencia del anterior porque no es abiertamente negativo. Comenta y publica contenido un poco más cuidado. Intelectualmente se muestra activo y por lo mismo analiza cada situación de manera más profunda. Es difícil que esté de acuerdo con todo un planteamiento (siempre habrá un “pero”). Cuando está convencido de que algo es bueno, puede ser un buen aliado para difundir esa idea.

El egocéntrico. Aquel que utiliza la red social para contar sus logros y potenciar en forma exclusiva su propia imagen (sí, todos lo hacemos, pero, parafraseando a Orwell, unos lo hacen más que otros). Por lo general no se interesa por comentar a los demás y su gran aporte a la comunidad es poner uno que otro “me gusta”. El desafío para la empresa es vincularse con este personaje apelando a algo que mueva su ego en forma directa.

El emocional. Su vida puede ser leída en la red. Es el mismo que cuenta sus penas y alegrías, a la vez comenta los estados de sus amigos con cuidado, da consejos y etiqueta a los demás con frases y pensamientos que puedan ser de utilidad para ellos. Suele ser una persona amable y abierta que amará tu marca si siente que le aporta en algún aspecto (pensamiento, apoyo afectivo, refuerzo, etc), pero que también será muy visceral a la hora de comentar cualquier error que comentas.

La verdad es que, si observas bien, encontrarás muchos perfiles más. Estar atentos a lo que hay tras cada cliente, puede facilitarte el plan de acción. No me creas, pruébalo.

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