Servicios como Netflix podrían estar provocando obesidad

Si eres de las personas que dedica el fin de semana a ver temporadas completas de series vía streaming, al tiempo que pides comida a tu hogar, podrías ser propenso al sobrepeso y la obesidad, de acuerdo con un nuevo estudio (y con el sentido común).

De acuerdo con datos obtenido de Statista, en los países de la OCDE, existe un 34.5 por ciento de prevalencia en sobrepeso en la población y un 19.4 por ciento de obesidad.

De las 35 naciones del organismo, México es el que tiene mayor prevalencia, con 39.2 por ciento de sobrepeso y 33.3 por ciento, tasas mayores a las de Estados Unidos.

Y el porcentaje de sobrepeso y obesidad podría crecer en los próximos años gracias a los eServices, como Netflix, Amazon Prime Video, Uber, UberEats, Postmates, entre otros.

Históricamente, la pasividad que provoca el ver televisión ha sido asociada con las causas de la obesidad y la tendencia del “binge watching”, en la que las personas ven series de 13 episodios durante un lapso de uno o dos días, podría ser un nuevo detonante.

De acuerdo con una encuesta realizada por The Harris Poll, citada por Fast Company, los nuevos servicios on-demand están haciendo que los estadounidenses sean menos activos.

El 88 por ciento de los encuestados cree que el tiempo ante las pantallas (smartphone, computadora y televisión) hace que las personas se muevan menos que en años anteriores. El 80 por ciento considera que servicios de televisión vía streaming, compras en línea, servicios de traslados, etc., tienen un efecto de inactividad en la población.

En Estados Unidos, el llamado apocalipsis del retail ha provocado el cierre de tiendas y centros comerciales porque muchos consumidores ya no van a los establecimientos porque pueden comprar casi todo en internet, léase Amazon, y esto podría tener un efecto en la salud.

Profesionales que participaron en la encuesta consideran que servicios de entrega de comida no necesariamente ofrecen valor nutricional como los alimentos hechos en casa. Pero aquí hay que aclarar que estas empresas no cocinan, sólo entregan, por lo que el problema estaría en las opciones que ofrece la ciudad y los gustos de los consumidores.