Diversos especialistas han indicado que las estrategias SEO serán claves para salir bien librados en la era post-coronavirus.

La preocupación por mejorar los esfuerzos dentro de este terreno tiene que ver con las oportunidades que ofrece ocupar lugar privilegiados dentro de los motores de búsqueda. Al menos el 61 por ciento de los profesionales del marketing consideran como la principal prioridad dentro de las actividades de inbound marketing, según lo indica HubSpot. Además, para un 57 por ciento de aquellos involucrados en el segmento B2B el SEO les permite generar más leads que cualquier otra actividad de marketing.

Ante los hábitos, necesidades e intereses ganados en medios de la crisis sanitaria, este aspecto cobrará aún más relevancia, si consideramos que, como lo indica un reciente estudio, por un lado, que el 86 por ciento de los profesionales de mercadotecnia consideran que alcanzar sus objetivos este año resultará más difícil, lo que toma otra lectura si se asume que un 65 por ciento de los mismos afirma que sus presupuestos se verán mermados.

¿Low cost? No con Google

Entre las ventajas que muchos equipos de mercadotecnia encontrar en estos esfuerzos destacó aquella que tiene que ver con los costos.

La premisa es clara. El foco en canales que con menos inversión supongan mayores y mejores resultados será la norma.

No obstante, esta ventaja se verá desvanecida gracias al algoritmo del Google y a la nueva realidad que vive su buscador.

Cuando menos así lo deja ver un análisis publicado por AdAge, el cual apunta que las actualizaciones de Google han hecho que para las empresas resulte mucho más caro y mucho más difícil captar tráfico.

Como lo indica la fuente dude referencia, derivado de los cambios al algoritmo del buscador, ahora se muestra una mayor cantidad de anuncios en las primeras búsquedas así como más información “pre-empaquetada” de la que había años atrás.

Estos contenidos comparten una característica: están conectados a Google o dan respuestas sin necesidad de hacer, realmente, un clic a mayores.

Más caro

La premisa se sustenta con algunas estadísticas entregadas por AdAge. En junio del año pasado por primera vez, el 50 por ciento de las búsquedas en Google no mandaban a los usuarios fuera vía link o anuncio directo a la página de los anunciantes. Como explica un analista citado por la fuente, Google pasó de ser un buscador a convertirse en un “jardín cerrado”. Las cosas, de hecho, son mucho más acusadas en móvil, donde las búsquedas que terminan sin un solo clic son superiores.

Con esto, se estima que los usuarios deben hacer el doble de scroll para llegar al primer link orgánico.

Esto complica toda la ecuación para las marcas. Las palabras clave bien implementadas no bastan para estar dentro de los primeros lugares en la búsqueda.

De esta manera, posicionar contenidos es más difícil, porque no solo tienen que competir por posiciones con contenidos de los competidores sino también con todos aquellos elementos que aparecen de serie en la página de resultados.

Esto implica que se deba de comenzar a invertir más en soluciones SEO para ser parte de estos contenidos “de cajón”, lo que debilita una de las grandes fortalezas que hasta ahora se asociaba al SEO: hacer más con menos.

Sin importar el giro o tamaño de la marca, perfeccionar las acciones SEO entregará ventajas competitivas que darán una posición privilegiada en la “nueva normalidad” a aquellas marcas que logren aterrizar sus esfuerzos con éxito.

No obstante, no se debe de perder de vista que estas estrategias debelarán mayor estrategia, recursos , esfuerzos e inversión, con lo que tendrán que ser leídas como acciones mucho más tácticas que técnicas.

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