¿Se borra la línea con la comunicación interna con las redes sociales?

El contenido compartido por los empleados consigue 8 veces más fidelidad y credibilidad que el que divulga la propia marca: Social Media Today.

Foto: Bigstock

La revolución informática se resume en el término “sociedad de la información”, el cual refiere que vivimos en una comunidad cada día más digitalizada. Esta es la actualidad de los seres humanos en los distintos niveles sociales.

Las redes sociales —o “sociodigitales” como algunos especialistas insisten en llamarles, en el sentido estricto del término— escalaron a otro nivel la comunicación masiva al agregar prontitud en la entrega y proliferación de mensajes. Esto ha transformado los procesos de comunicación en el día a día. Y el ámbito laboral no es la excepción.

La línea entre las empresas y sus colaboradores en redes sociales es muy delgada. Las personas fuera de su trabajo forman parte de una estructura conformada por distintos grupos o comunidades digitales donde comparten opiniones y se expresan sobre lo que les rodea. Dicho lo cual nos dirige a la interrogante, ¿las redes sociales deben ser públicas o privadas?

A este respecto, en entrevista exclusiva para Merca 2.0, Ana Alejandre López, consultora de Estrategia Digital en Zimat Consultores, despacho de consultoría en comunicación estratégica, señala que esto depende de los objetivos que se busquen alcanzar, ya sean personales o profesionales. “Se debe estar consciente que no se puede obligar a un empleado a mantener sus perfiles privados en redes sociales, siempre existe la posibilidad de que tenga perfiles con un alias o en donde no se presente como él mismo.”

En nuestro país, las redes sociales se usan de manera recurrente. Conforme a datos del Estudio de Hábitos de los usuarios de Internet en México 2017, elaborado por la Asociación de Internet.mx en conjunto con el Centro de Investigación e Innovación en tecnologías de la Información y Comunicación (INFOTEC), de los 70 millones de internautas mexicanos que existen (equivalente al 63 por ciento de la población de los 6 años en adelante), el 83 por ciento señala como su principal actividad acceder a redes sociales, cada uno por lo menos posee en promedio 5 de estas y solo el 1 por ciento no se encuentra inscrito en alguna.

Esto deriva en el interés de las empresas por saber si pueden controlar esta comunicación, en especial por el tema de reputación que de ello deriva.

En este sentido, Zimat Consultores recomienda contar con una política de uso de redes sociales en el lugar de trabajo enfocada proteger la reputación de la marca o compañía. Ana Alejandre señala que “Contar con una política de uso de redes sociales no depende de si la empresa ya cuenta con perfiles en redes sociales o no, es una buena práctica que brinda claridad y deja registro de lo que la empresa espera de sus colaboradores en términos del uso que hace de la información corporativa o de las marcas. La política de redes es una extensión del código de ética de una empresa, en términos del comportamiento esperado de parte de los colaboradores en relación con la empresa y sus compañeros de trabajo”.

Una política de redes sociales describe la forma en que una organización y sus empleados deben comportarse en línea. De acuerdo con el sitio de Hootsuite, algunos de los beneficios que esto implica son: ayuda a proteger la reputación de marca, protege contra problemas jurídicos o riesgos de seguridad, apodera a los empleados para que compartan la mensajería de la empresa y genera consistencia entre canales en torno al tono y voz de la marca.

“Al establecer claramente cuál es el rol que juegan los empleados en redes sociales, se mitigan un gran número de amenazas a la reputación de la marca o empresa, está comprobado que la mayoría de vulneraciones de información se presentan desde adentro de una compañía y a partir de un factor humano, no tecnológico”, finalizó Alejandre.

Cuando se aprovechan de buena manera las bondades de las redes sociales, y se logra crear una correcta estrategia, los colaboradores serán los primeros voceros de marca que propagarán las buenas opiniones sobre la misma, lo que desembocará en múltiples beneficios de imagen y comerciales.