Para nadie es un secreto que los emojis se han convertido en un “lenguaje universal” que ha ganado popularidad, relevancia y reconocimiento entre las audiencias gracias a la consolidación de plataformas digitales en los hábitos de comunicación de las personas.

Para darnos una idea del alcance e importancia que tienen estos gráficos en las dinámicas de comunicación, basta con revisar los datos entregados por BrandWatch que revelan que tan sólo en Twitter, durante los últimos 2 años, fueron publicados más 6.4 mil millones de emojis, donde el promedio de publicación de los mismos fue de 250 millones por mes, a lo que se suma que un 92 por ciento de los consumidores online los emplean.

La amplia gama de emojis crece al tiempo que los usuarios exigen nuevas imágenes para hacer más ágiles y emotivas sus conversaciones, por lo que ahora parece que existe un emoji para cada situación, objeto o incluso, personaje político.

No obstante, están los clásicos que siempre serán los favoritos de las audiencias. El estudio “Análisis empírico de la utilización de emojis en usuarios de smartphones”, realizado por investigadores de las universidades de Michigan y Pekín, arrojó que la cara con lágrimas de alegría es el emoji más popular en el mundo, su uso representa el 15.4 por ciento del empleo de todos los símbolos.

Francia es el país en el que más se les utiliza. El 19.8 por ciento de los mensajes en el país europeo contienen emojis.

Además de funcionar como elementos de comunicación que tienen especial valor para las audiencias, también son elementos con la capacidad de medir el estado de ánimo de un grupo poblacional específico o bien de una nación completa.

El estudio antes mencionado indica que en países como Australia y República Checa se usan más los emojis que refieren expresiones positivas. Por el contrario, en naciones como México, Colombia y Perú se usan con mayor frecuencia los que denotan sentimientos como tristeza o enojo.

Todos estos números de antesala, explican las razones por las que sonada vez más las marcas que buscan incluir este tipo de elementos en su conversación, tendencia que no se cierra únicamente al entorno comercial y ha llegado al terreno del marketing político.

A finales del año pasado, por ejemplo, Twitter indicaba que buscaría realizar una alianza con el Instituto Nacional electoral para ayudar a la población en general a mantenerse informada durante los comicios que tendrán lugar el próximo mes de julio.

Como parte de las acciones, la empresa del pajarito azul pretende diseñar un emoji alusivo a las elecciones 2018, acción que aunque puede parecer banal, ayuda a viralizar las conversaciones, a que se visualicen más fácilmente y se agrupen para tener intercambios de opiniones más ricos, según la propia plataforma.

Al respecto es importante mencionar que, según datos entregados recientemente por la plataforma indican que durante el proceso de precampañas los emojis más utilizados fueron la cara que llora a carcajadas así como la cara pensativa, hecho que además de poner sobre la mesa el uso de estos elementos en la arena política, habla sobre el sentimiento que el proceso electoral genera entre las audiencias.

Habra que esperar para conocer como será que comporten en realidad estos elementos de comunicación durante las elecciones de 2018 en nuestro país. No obstante es cierto que su uso como parte de las estrategias de mercadotecnia deberá ser bien estudiado por los estrategias en la materia, al tomar como referencia lo que sucede en el terreno empresarial.

Recordemos que, según cifras de Statista, el 59 por ciento de los millenials piensan que cuando las empresas usan emojis en la publicidad se están esforzando de más; sin embargo, el 62 por ciento del grupo poblacional entre 50 y 64 años cree que las organizaciones van demasiado lejos al utilizar estas formas de comunicación para promocionar servicios o productos

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