Roma: un mar de nostalgia y muchas lecciones de marketing

Roma
Vía @alfonsocuaron
  • Tuvieron que pasar poco más de cinco años para que Alfonso Cuarón escribiera y dirigiera una nueva película; con Roma, presenta un filme basado en recuerdos de su infancia. 

  • Gravity (2013), película con la que Alfonso Cuarón ganó un Oscar, obtuvo un récord en taquilla de 55,6 millones de dólares en su primer fin de semana de estreno.

  • Lee: Netflix pide a los cines que no se revelen cifras sobre Roma

El cine utiliza diversos conceptos para establecer un vínculo de comunicación con la audiencia. En el caso de México, se ha caracterizado por mostrar costumbres locales, formas de hablar, pensar y actuar como un sentido de pertenencia de la realidad social. Esto es algo que sucede con Roma, la nueva película del cineasta Alfonso Cuarón.

Si bien la persecución de la identidad es uno de los ejes más importantes en la actualidad, es cierto que el cine nacional ha protagonizado más casos de decadencia, que de exaltación y éxito.

Tras muchos experimentos recientes, entre los que destacan títulos como No se aceptan devoluciones (Eugenio Derbez, 2013), con un logro de 100,5 millones de dólares en taquilla o Nosotros los nobles (Gary Alazraki, 2013), que alcanzó recaudar 26,09 millones de dólares, aún no se define una nueva era en la industria cinematográfica nacional, que ha a atravesado un proceso de mucha palidez en años recientes.

Lo cierto es que no solamente se tiene que reflejar el éxito de algunos trabajos aislados. Es probable que, por pequeño que sea, los espectadores de la industria hablarán sobre el nuevo contenido de las compañías y casas productoras, mientras que los cinéfilos pueden ver estas películas para tener mayor injerencia con el medio.

Roma: una renovación que busca presentar calidad e identidad

La renovación resulta indispensable. No sólo en áreas o industrias afines a la mercadotecnia, publicidad o medios. En el caso del cine, ante la creciente participación del cine extranjero que hay en México y en el mundo, es fundamental tratar de seguir la misma línea.

Con grandes franquicias cinematográficas como Marvel’s The Avengers, las recientes películas del DC Extended Universe o incluso la saga de Fast & Furious, por mencionar algunos, que tienen a sus contenidos en el catalogo cotidiano del espectador (y consumidor) actual, también se tiene que tomar partido.

Y es que su éxito no es para menos. Por ejemplo, ahora Marvel Studios se ha convertido en una de las productoras de cine más populares y rentables del mercado. El promedio de recaudación por película es cercano a los 875 millones de dólares en taquilla mundial.

Por lo tanto, la filmografía nacional tiene que desarrollar una consigna que resulte favorable para mejorar los ingresos y los números de la industria. Pese a que Roma retoma elementos comunes, como lo es vida de una familia de clase media en la Ciudad de México y su trabajadora doméstica de raíz indígena, la película se realizó con características propias, individuales y particulares que llaman la atención del espectador.

Pasaron cinco años desde que Gravity (2013) arrasó en los festivales y premiaciones más reconocidas del mundo, incluyendo los Oscar. Ahora, Cuarón nuevamente logra generar una transformación y un nuevo resultado exitoso; una verdadera opción de cambio dentro de su propio trabajo.

Cambio de panorama: Roma, la película de Netflix que se debe ver en el cine

Cuando uno está sentado en una butaca de cine, las personas se involucran más en la película que observan. La sala tiene un efecto hipnótico, hace querer observar el contenido de inicio a fin.

Con Roma, se presenta una situación incongruente: hay una película bien elaborada en un servicio de transmisión digital, que busca exportarse a la pantalla grande. Si bien Netflix se encargó de la producción, es un hecho que debe verse en sala de cine.

¿La razón?

En el cine, la audiencia es recompensada en diferentes sentidos. En parte, porque adquiere una dimensión que trasciende el entorno casero. Por otro lado, es una película que necesita una inversión de tiempo y atención por parte del espectador.

Es decir, Roma se compra desde el primer plano, con una toma de más de tres minutos de duración en la que se observa “agua de uso” sobre el piso. Ahí, el filme se convierte en una metáfora visual con un gran guiño (que se aprecia en el reflejo del charco) y se nota de inmediato que las emociones y la nostalgia serán claves para desarrollar la historia de una manera impactante.

Como tal, el hábitat natural de la película está en la gran pantalla, y eso se lo debemos agradecer a Netflix. El aplauso que se ha llevado en múltiples festivales y las funciones agotadas que ha dejado en cines selectos desde el 21 de noviembre lo comprueban.

Roma y el impacto del streaming para la producción de contenidos

¿Netflix pretende destruir el modelo de negocio de Hollywood? Mientras se resuelve esta pregunta, es un hecho que los grandes estudios intentan ignorar la importancia que estas nuevas plataformas tienen para las personas. Todo por culpa del buen contenido.

Esto fue lo que sucedió con el nuevo filme de Alfonso Cuarón. Ninguna de las casas productoras importantes quiso aceptar su trabajo, por lo que lo llevó a Netflix, donde fue recibido con los brazos abiertos.

Hoy, fecha en la que finalmente se estrena en la plataforma, sus posibilidades de alcance se expanden, junto con su abrumador éxito. La nueva y radical estrategia de promoción y difusión de Netflix es perfecta. El objetivo no recae en la producción de películas: la meta es cambiar la trayectoria del cine. En este caso del mexicano.

En parte, para empujar a la película en la conversación, Netflix también aceptó su proyección en la pantalla grande. Ahora, se puede ver en casa desde cualquier medio disponible: Smart TV, computadora portátil, tablet, smartphone, etc. La cobertura es segura.

La plataforma de Los Gatos vive en ese nicho, y al igual que los servicios de transmisión con los que compite, como Amazon Prime Video, que lanzó “Un Extraño Enemigo” en el mercado local —aunque sin duda con menor impacto —, quiere que la emoción y el revuelo alrededor de la cinta generen más suscripciones.

Amazon tiene premios de la Academia; Netflix tiene a Adam Sandler. Aquí es donde entra en juego Roma. Al respaldar la película de Cuarón, que tiene una gran sensación artística, Netflix está tratando de confirmar que puede desarrollar credibilidad cinematográfica en sus contenidos originales. De cualquier manera, la plataforma gana.